La Iglesia evalúa que Corradi y Corbacho dejen de ser sacerdotes

Terminado el proceso judicial que condenó a los curas Horacio Corbacho y Nicola Corradi a 45 y 42 años de prisión, respectivamente, comienza el juicio canónico en el que la Iglesia decidirá si los sacerdotes condenados por violaciones y maltratos a chicas y chicos hipoacúsicos, reciben la expulsión clerical. Es decir, si dejan de ser curas. 

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Hasta el momento, sólo han recibido la Suspensión A Divinis, por la que no pueden impartir sacramentos, dar misa ni consagrar la hostia. Así lo explicó el vocero del Arzobispado de Mendoza, el sacerdote Marcelo De Benedictis, en el programa Primeras Voces de Radio Nihuil. 

El proceso canónico

De Benedectis explicó que si bien se inició una investigación interna, no se ha podido llegar aún a una conclusión porque la Iglesia pidió información a la Justicia, que hasta que no terminara el juicio penal, no podía entregarse. 

La Institución religiosa tampoco pudo acceder a testimonios de las víctimas, ya que desde la Justicia apartaron a estas personas de todo contacto con la Iglesia, para evitar que se influyera sobre ellas. 

Sin embargo, De Benedectis manifestó que, una vez que reciban los datos solicitados, se realizará el proceso canónico correspondiente, que puede concluir con la suspensión definitiva del estado clerical de Corbacho y Corradi. Decisión que termina tomando el Vaticano. 

Intentarán acercarse a las víctimas

El vocero manifestó que, desde la Institución a la que pertenece, la decisión de apertura y acercamiento a las víctimas y sus familias está tomada. "Estamos totalmente abiertos a recibirlos, con gusto les tenderemos una mano", sostuvo el sacerdote. 

"Nunca nadie nos dijo nada, no estábamos al tanto de esta situación tan aberrante. Nadie, ningún mendocino lo contó. Si alguien lo sabía, lo habría contado". "Nunca nadie nos dijo nada, no estábamos al tanto de esta situación tan aberrante. Nadie, ningún mendocino lo contó. Si alguien lo sabía, lo habría contado".

Marcelo De BenedectisSacerdote y vocero del Arzobispado de Mendoza

En cuanto al posible encubrimiento de la Iglesia Católica con respecto a los curas condenados, De Benedectis manifestó "Nunca nadie nos dijo nada, no estábamos al tanto de esta situación tan aberrante. Nadie, ningún mendocino lo contó. Si alguien lo sabía, lo habría contado". 

En cuanto a que el cura Corradi ya venía desde Italia con denuncias de abuso, el vocero aseguró que esto es un error de la Iglesia y ya se han tomado cartas en el asunto. A partir del caso Próvolo, cada sacerdote extranjero que ingrese al país, debe traer una declaración jurada firmada por el superior de la congregación a la que pertenece, asegurando que la persona en cuestión está en buenas condiciones psicofísicas y que no tiene causas pendientes con la Justicia.

Qué pasará con Kumiko

Consultado acerca de si la monja Kosaka Kumiko, acusada de encubrimiento y también de participación en los abusos, puede pasar por un proceso similar dentro de la Justicia Canónica, De Benedectis manifestó que no se trata de la misma manera la situación de las religiosas que la de los sacerdotes dentro de la Iglesia.

Hay que aclarar que la religiosa no ha sido juzgada aún y su causa comenzará, junto con la de otra grupo de acusados, el próximo año. 

En todo caso, si le cabe una sanción, ésta se imparte a través de la congregación a la que la monja pertenece. 

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