Un enorme estudio liderado por investigadores del King's College London concluyó que las personas consumidoras tienen mayores probabilidades de cometer actos violentos o ser víctimas de los mismos. Los académicos del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia combinaron datos de 63 investigaciones. En total, evaluaron a más de 265.000 participantes, separando a la población general de aquellos que reciben atención psiquiátrica.
Estudio pone fin a un mito de la marihuana: quienes usan cannabis son más propensos a cometer actos violentos
Un riguroso estudio de ciencia médica advierte que los consumidores tienen mayor riesgo de perpetrar o padecer violencia

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Para el análisis, utilizaron la definición amplia de agresiones de la Organización Mundial de la Salud. Tal categorización abarca abusos físicos, sexuales y psicológicos hacia otra persona, dentro o fuera de relaciones íntimas.
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Resultados del estudio
Las conclusiones publicadas en la revista especializada Psychological Medicine muestran una clara tendencia. La médica coautora de la investigación, Marta Di Forti, aportó su visión clínica del fenómeno. "Como médica, he visto cómo el uso intenso de cannabis puede ser un factor en la violencia. Hemos sido cautelosos durante mucho tiempo sobre hasta dónde podíamos llegar al describir el vínculo, pero una revisión de semejante tamaño nos permite hablar con más confianza sobre los riesgos, teniendo cuidado de no estigmatizar a las personas que lo usan de manera más general", explicó la experta.
El informe también determinó que los consumidores tienen alrededor de una vez y media más probabilidades de convertirse en víctimas. Dicha asociación resultó ser más fuerte entre las mujeres que entre los hombres.
Por su parte, el autor principal, Robin Murray, detalló las proporciones halladas en los diferentes grupos. "En la población general, las personas consumidoras tenían aproximadamente el doble de probabilidades de haber cometido un acto violento en comparación con aquellas que no lo hacían; para los pacientes bajo atención psiquiátrica, los usuarios tenían alrededor de dos veces y media más probabilidades de ser agresivos que otros pacientes psiquiátricos que no consumían", señaló el profesor.
Consecuencias del consumo
Murray agregó que para los casos que llevaron a una condena penal, los usuarios tenían de tres a cuatro veces más probabilidades de haber sido condenados. "A medida que la marihuana se comercializa y legaliza en todo el mundo, la conversación sobre sus riesgos se ha centrado principalmente en la persona que la usa. La revisión muestra que agredir, tanto como sufrir agresiones, también debe ser parte de esa conversación", remarcó el especialista.
A partir de los descubrimientos, los expertos sugieren que los servicios de salud mental deberían preguntar rutinariamente sobre el consumo al evaluar el riesgo de un paciente. También argumentan que la información de salud pública debería incluir la posible conexión con agresiones graves.
Pese a los hallazgos, los investigadores enfatizan que la revisión identifica una asociación, pero no prueba que el hábito cause directamente la agresión. El consumo suele ocurrir junto a otros factores que también pueden aumentar el riesgo de conductas agresivas o victimización, incluyendo el alcohol, otras drogas o circunstancias sociales difíciles.
Finalmente, los autores señalaron algunas limitaciones importantes del trabajo. Solo un pequeño número de investigaciones midió qué cantidad consumían las personas o con qué frecuencia lo hacían. Además, la mayoría de los trabajos se realizaron antes de que las variedades de alta potencia se volvieran comunes, por lo que el uso diario actual podría tener consecuencias aún más fuertes.