Reciclaje

Enterraron 1.124 palas para solucionar un problema de las energías renovables y ahora descubrieron que pueden reutilizarlas

En Estados Unidos, el auge de las energías renovables genera un complejo residuo: las palas de turbinas eólicas. Ya se buscan soluciones para su reutilización en la industria cementera

El auge de las energías renovables en los últimos años trajo nuevas oportunidades para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, pero también nuevos desafíos. En Estados Unidos, la expansión de la energía eólica plantea un problema: qué hacer con las turbinas que son reemplazadas por modelos más modernos, eficientes y tecnológicos.

Las palas de estas turbinas se encuentran entre los residuos más difíciles de gestionar. A diferencia de otros materiales, están fabricadas principalmente con compuestos reforzados con fibra y resinas termoestables, que no pueden fundirse nuevamente con facilidad. Entre 2019 y 2021, por ejemplo, un basural de Casper, Wyoming, enterró 1.124 palas gigantes de unos 36 metros de largo, cortadas en tres partes para facilitar su transporte.

El lado B de la energías renovables: qué hacen en EE.UU. con las enormes palas que ya no sirven

Pero el problema también impulsó la búsqueda de nuevas formas de reutilizar estos materiales. Uno de los proyectos más destacado, para solucionar el desafío de esta energía renovable, es el desarrollado por Veolia North America y GE, que desde 2020 ha triturado más de 7.000 palas para utilizarlas en hornos de cemento en Luisiana y Misuri. El proceso permite recuperar parte de sus materiales para sustituir materias primas tradicionales, como el carbón y la piedra caliza, y reducir las emisiones asociadas a la fabricación del cemento.

Según Veolia, cerca del 90 % del peso de una pala puede reutilizarse. De ese total, más del 65 % puede sustituir materias primas utilizadas en la producción de cemento, mientras que alrededor del 28 % aporta energía al horno. Además, un análisis ambiental citado por GE estimó una reducción neta del 27 % en las emisiones de CO de la producción de cemento frente a los métodos tradicionales.

¿Qué hacer con las palas de las turbinas?

El desafío podría crecer en las próximas décadas. Un estudio revisado por pares y publicado en 2017 estimó que los residuos acumulados provenientes de las palas de turbinas eólicas podrían alcanzar aproximadamente 43 millones de toneladas métricas en todo el mundo para 2050. La cifra representa el material acumulado a lo largo del tiempo y no significa que esa cantidad de residuos vaya a generarse cada año.

Una de las soluciones más prometedoras para Estados Unidos, sin embargo, comienza antes de que la turbina entre en funcionamiento. La tecnología RecyclableBlade, desarrollada por Siemens Gamesa, utiliza una resina que puede disolverse en una solución ácida suave y caliente. Esto permite separar componentes como la fibra de vidrio, los plásticos, los metales y la madera para facilitar su recuperación y posterior reutilización.

El objetivo es avanzar hacia turbinas que no solo produzcan energía renovable durante su vida útil, sino que también puedan ser aprovechadas cuando dejen de funcionar. De esta manera, la industria busca resolver uno de los grandes desafíos de la transición energética: evitar que una tecnología diseñada para reducir el impacto ambiental termine generando una nueva montaña de residuos difíciles de reciclar.

En pocas palabras

  • Palas de aerogeneradores: Nuevas soluciones para reutilizar las palas de energías renovables que se desechan en Estados Unidos.
  • Reciclaje y reutilización: Se trituran para usarse en hornos de cemento o se fabrican con resinas reciclables, evitando desechos.
  • Desafío global: Se estima que para 2050 habrá millones de toneladas de residuos de palas de turbinas eólicas a nivel mundial.
Resumen generado por Thinkindot AI