En su definición, la autoestima es la valoración que cada persona hace de sí misma, incluyendo sus pensamientos, sentimientos y experiencias. En los niños, la misma puede verse afectada en torno a estos últimos valores, aunque eso puede ser solucionado a través de la realización de un sencillo ejercicio.
Para subir o bajar la autoestima de un niño, los padres son fundamentales. A través de la práctica, que será explicada a continuación, puedes solucionar un problema o crisis existencial en tu niño.
El sencillo ejercicio para fortalecer y subir la autoestima de tu hijo
Aunque la autoestima suele tomar mayor relevancia durante la adolescencia, etapa en la que los jóvenes tienden a compararse y a generar inseguridades, en realidad se empieza a formar desde la infancia.
Más allá de los padres, este estado suele estar influenciado por las experiencias, creencias, pensamientos y el trato recibido por parte de los demás.
Por eso, cuando los padres notan que la autoestima de sus hijos se ve debilitada, deben fortalecerla con hechos reales, tal y como explicó Gustavo Velásquez, padre de seis hijos y coach familiar.
Para lograr el objetivo, el ejercicio práctico que este recomienda es el de escribir al menos 30 cosas buenas sobre el niño o la niña, y recordársela cada vez que este realiza una buena acción.
Este ejercicio no es para nada sencillo de realizar, ya que el experto explica que "hacia la décima característica empiezas a dudar, porque estamos muy acostumbrados a enfocarnos en lo negativo”.
Por ejemplo, si tu hijo comparte sus juguetes con un hermano, puedes decirle a las cuantas horas: “Oye, eres muy generoso”. De esta forma, estarás reforzando su autoestima sin que este se dé cuenta.
Señales que evidencian un niño con baja autoestima
- Autocrítica constante: el niño puede hacer comentarios negativos sobre sí mismo, como "Soy malo en esto", "Nunca hago nada bien" o "Soy feo".
- Dificultad para aceptar elogios: puede minimizar sus logros o atribuirlos a la suerte en lugar de reconocer su esfuerzo y habilidades.
- Comparación con otros: tiende a compararse constantemente con sus compañeros y percibir que no son tan buenos o capaces como ellos.
- Baja confianza en sí mismo: siente que no es capaz de hacer cosas bien y duda de sus habilidades.
- Imagen negativa de su cuerpo: puede avergonzarse de su apariencia física y evitar situaciones donde se sienta expuesto.






