El habla cotidiana está llena de refranes y expresiones que usamos a diario sin detenernos demasiado en su origen o significado, ya que se lo da por sentado. Una de ellas es el refrán “el martes no te cases ni te embarques”, una frase que, sin duda, ha atravesado generaciones y culturas.
El refrán que te evitará la mala suerte: cuál es el significado de "El martes no te cases ni te embarques"
Los refranes se utilizan a toda hora como parte del ingenio popular. De hecho, hay uno con un significado muy peculiar para explicar la mala suerte de este día

El refrán que te evitará la mala suerte: cuál es el significado de "El martes no te cases ni te embarques"
Con solo echar una rápida ojeada por la Literatura Española, veremos que el asunto que nos ocupa ha merecido ser tratado de un modo más o menos directo. De eso se trata popularizar dichos y conocer qué significan. Hoy te contamos el caso de un popular refrán sobre los peligros de emprender cualquier asunto importante un martes por estar este día predestinado a todo tipo de conflictos.
Un refrán vale más que mil palabras, de hecho, uno se considera que es bueno, principalmente si está bien usado y si es oportuno. Pero muchas veces esto no es propiedad exclusiva de la cultura argentina, los orientales también tienen sus refranes, los árabes y judíos, los pueblos mediterráneos.
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Otros, sin embargo, no solo buscan hacer dar un toque chistoso a una situación, sino que, buscan enseñar o más bien reflexionar y estimular el pensamiento moral e intelectual. Tal como “el martes no te cases ni te embarques”.
En la cultura popular abundan los refranes que transmiten creencias, advertencias y tradiciones. Uno de los más conocidos en el mundo hispano es: “El martes no te cases ni te embarques”, una frase que hasta hoy muchos repiten cuando alguien planea una boda, un viaje o una decisión importante en ese día de la semana.
“El martes no te cases ni te embarques”: cuál es el significado de este refrán
La expresión busca advertir sobre la mala suerte que se asocia al martes, considerado un día poco propicio para iniciar proyectos, comprometerse en matrimonio o emprender viajes largos. Según la tradición, hacerlo un martes podría traer obstáculos, conflictos o un desenlace desafortunado.
En otras palabras, busca evitar comenzar algo trascendente en un día considerado “negativo” para no atraer contratiempos. El refrán tiene raíces en la cultura grecolatina y medieval. Esta superstición se remonta a la época de los antiguos romanos respecto a la figura del dios Marte, de donde proviene su nombre. Marte, en la mitología romana, era el dios de la guerra, la violencia y la destrucción. Por ello, este día quedó ligado a energías conflictivas, de mala suerte y peligrosas.
Además, en la tradición cristiana se suma un hecho histórico: la caída de Constantinopla ocurrió un martes 29 de mayo de 1453, un día que marcó la historia europea con desgracias y pérdidas, reforzando la creencia de que los martes eran de mal augurio.
Si te preguntas ¿Por qué no casarse ni embarcarse?, acá tenemos la respuesta:
- El matrimonio era visto como una unión que debía comenzar con buenos presagios. Hacerlo un martes era considerado arriesgarse a una vida con disputas y mala fortuna.
- Viajar en barco un martes era sinónimo de ponerse en manos del destino en un día marcado por la guerra y el infortunio. En épocas antiguas, donde los viajes marítimos eran inseguros, este refrán era una advertencia.