Brasil suele ser uno de los países más elegidos para los argentinos que hacen turismo exterior. Localidades como Buzios, Florianópolis y Camboriú suelen ser las más elegidas tanto en vacaciones de verano como de invierno. Sin embargo, hay otros lugares que son menos conocidos ya que no tienen playa, pero no por eso dejan de ser atractivos.
Lejos del bullicio que ofrecen otros puntos costeros como Rio de Janeiro, esta pequeña locación ubicada cerca de la frontera con Paraguay es muy desconocida pero no por eso deja de ofrecer varias atracciones ya que se trata de un pueblo que logra en forma concluyente que los turistas que la visitan se vayan maravillados.
El pueblo Bonito, en Brasil
Su nombre lo describe a la perfección: Bonito. Se encuentra en Mato Grosso do Sul, ubicado muy cerca de la frontera con Paraguay, al centro oeste de Brasil. Este rincón paradisíaco de ensueño se ha convertido en un secreto bien guardado para los turistas que buscan desconectarse del bullicio que tienen otros destinos similares más populares de Brasil y que casi siempre están plagados de personas.
Este hermoso pueblo paradisíaco está dominado por una zona montañosa que, si bien está lejos del mar y las playas típicas de Brasil, sí ofrece ríos de aguas transparente en medio de la selva. Está ubicado a 1.400 kilómetros de la ciudad de Sao Paulo, para tener una referencia al respecto. Para llegar, Bonito tiene un aeropuerto propio que tiene conexiones con las grandes ciudades brasileras.
Uno de los mayores atractivos de este pueblo es que se pueden realizar distintas actividades en ríos cristalinos que permiten incluso el snorkel para poder ver la vasta fauna de peces tropicales que habitan en ellos. También hay opciones más extremas como tirolesas o rafting.
Además de todo esto que se puede visitar en este pueblo de Brasil, hay otras alternativas como visitas a haciendas locales para avistar aves, cabalgatas o degustar platos típicos con ingredientes de la región.






