Dos semanas de clases en francés, convivencia con familias, nuevas amistades y una inmersión en otra cultura. Para un grupo de alumnos de la escuela pública Dr. José Vicente Zapata, de Mendoza, el intercambio educativo con Francia significó mucho más que un viaje: fue la posibilidad de conocer otra forma de vivir y estudiar, y comprobar que el esfuerzo colectivo puede abrir puertas que parecían lejanas.
De Mendoza a Francia con su propio esfuerzo: alumnos de una escuela pública trabajaron dos años para viajar
Estudiantes de 3º y 5º año de la Vicente Zapata vendieron pizzetas, hicieron ferias de platos y hasta desayunos para reunir los fondos que los llevaron a Francia
Lo más importante de la experiencia, según contó el director del establecimiento, Claudio Díaz, es que los chicos se autogestionaron en viaje. Durante dos años trabajaron vendiendo pizzetas, haciendo desayunos y ferias de platos para poder viajar y lo consiguieron. Por supuesto que las familias ayudaron, pero los chicos pusieron ganas, talento y esfuerzo.
Los protagonistas tienen 15 y 17 años, cursan 3º y 5º año y participaron de la cuarta edición del proyecto de intercambio con el Lycée Jean-Baptiste Decretot, de Louviers, en Normandía y contaron su experiencia a Diario UNO.
Rifas, desayunos y trabajo en equipo para llegar a Francia
El viaje no empezó cuando subieron al avión. Mucho antes, los chicos pusieron manos a la obra para juntar el dinero que necesitaban. Fueron parte de una autogestión que exigió organización, compromiso y trabajo en equipo.
El director de la escuela, Claudio Peña, destacó especialmente ese aspecto.
Peña también reconoció el acompañamiento de las familias, que resultó fundamental para concretar el proyecto. “Sin el acompañamiento de la familia, no podríamos haber llevado a cabo este viaje”, afirmó. Así, la experiencia educativa también dejó un aprendizaje fuera del aula: la importancia de organizarse, sostener un objetivo común y comprometerse para alcanzarlo.
Clases en francés y una inmersión en otra cultura
El intercambio incluyó actividades en París y Normandía, donde los estudiantes pudieron conocer de cerca el sistema educativo francés. El contingente participó de clases de Ciencias Naturales, Economía y Educación Física, además de compartir actividades vinculadas con la gastronomía y las costumbres locales.
La experiencia tuvo un componente especial en las clases de Español, en las que los mendocinos dejaron de ser visitantes para convertirse en protagonistas. Allí hablaron sobre los estereotipos de los argentinos y presentaron aspectos de la identidad nacional, desde el mate y el gaucho hasta el folclore y el tango. También participaron de actividades sobre comidas típicas francesas y de una degustación de vinos.
Las actividades se desarrollaron en tres instituciones de la región de Louviers: el Lycée Jean-Baptiste Decretot, anfitrión del intercambio; el Lycée Les Fontenelles y el Collège Jean Cousteau. Para los adolescentes, asistir a clases en otro idioma y observar de cerca cómo se organiza la educación en otro país permitió comparar realidades y aprender de una manera difícil de reproducir dentro del aula.
Vivir con una familia francesa y mirar el mundo de otra manera
La convivencia con familias francesas fue uno de los aspectos que más marcaron a los estudiantes. No se trató solamente de visitar lugares turísticos, sino de compartir la vida cotidiana, conocer otras costumbres y establecer vínculos con personas que viven en una realidad diferente.
Lorenzo, uno de los alumnos que viajó, describió el viaje como “un hermoso viaje en el que pudimos conocer de cerca la cultura y la gente de Francia”. Y destacó el valor de alojarse con una familia anfitriona: “Tener la oportunidad de convivir con una familia francesa nos permitió experimentar una realidad diferente y, sin duda, nos dio a todos los participantes una nueva forma de ver el mundo”.
Lorenzo también expresó su agradecimiento a la escuela por haberle permitido vivir esa experiencia. Su testimonio refleja uno de los objetivos centrales del proyecto: que el aprendizaje del francés no quede limitado a los libros, sino que se convierta en una herramienta para comunicarse, comprender otras realidades y ampliar la propia mirada.
Micaela, otra de las estudiantes que participó del intercambio, definió la experiencia como “totalmente transformadora, tanto a nivel educativo como personal”. Conocer las costumbres, la cultura, el idioma y la gente de Francia es, para ella, un recuerdo que permanecerá en el tiempo. También destacó el grupo que formó con sus compañeros durante el viaje, otro de los vínculos que se lleva de esta experiencia.
Una escuela pública abierta al mundo
El intercambio forma parte del proyecto educativo institucional "Conectad@s", que busca fortalecer las competencias globales de los estudiantes y promover una formación basada en el respeto por la diversidad, el pensamiento crítico y el diálogo intercultural. La preparación previa incluyó clases de francés en el marco del proyecto Laboratorio de Idiomas.
Para Peña, el balance va más allá de los conocimientos adquiridos. El viaje permitió potenciar las habilidades sociales de los adolescentes, practicar y afianzar el idioma y acercarse a otra cultura desde la experiencia directa. También puso en evidencia la capacidad de los estudiantes para asumir responsabilidades y trabajar en conjunto para alcanzar una meta.
Esta cuarta edición reafirma el valor de los proyectos educativos que conectan a los jóvenes con el mundo y les permiten descubrir otras posibilidades. Para los alumnos de la Vicente Zapata, Francia quedó asociada a las clases compartidas, las familias que los recibieron, las amistades que construyeron y el esfuerzo que hicieron para llegar hasta allí. Una experiencia que empezó con rifas, desayunos y pizzetas y que terminó ampliando sus horizontes.
En pocas palabras
- Intercambio educativo: Estudiantes de Mendoza convivieron con familias francesas y asistieron a clases durante dos semanas.
- Autogestión estudiantil: Los alumnos organizaron rifas, ferias y ventas para reunir los fondos necesarios para el viaje.
- Experiencia transformadora: El viaje permitió a los jóvenes practicar francés, conocer otra cultura y ampliar su perspectiva del mundo.




