La tasa de natalidad está disminuyendo en gran parte del mundo, pero pocos países enfrentan una situación tan crítica como Corea del Sur. La nación de Asia registra mínimos históricos y mantiene el título de país con la tasa de natalidad más baja del planeta, un fenómeno que ha encendido las alarmas de autoridades, economistas y demógrafos.
Corea del Sur experimenta un bum de las coches para perros en medio de una crisis demográfica sin precedentes
La drástica caída en la tasa de natalidad en Corea del Sur, la más baja del mundo, genera un panorama social inédito con un auge en el mercado de mascotas y sus accesorios.
El desafío ha llevado a Corea del Sur a replantearse incluso el futuro de infraestructuras pensadas para la infancia. La pregunta ya no es cómo construir más jardines infantiles, sino qué hacer con los que están quedando vacíos.
Corea del Sur experimenta un bum de las coches para perros en medio de una crisis demográfica sin precedentes
Según cifras citadas por Newsweek, la tasa de fertilidad de Corea del Sur se ubicó en 0,75 hijos por mujer en 2024. Aunque se trata de una leve mejora respecto a los mínimos registrados en años anteriores, el número continúa muy por debajo del nivel de reemplazo generacional. La baja natalidad también está estrechamente vinculada a la disminución de los matrimonios. Durante 2024, unas 222.400 parejas contrajeron matrimonio, lo que representa un aumento del 15 % respecto al año anterior. Sin embargo, la cifra sigue siendo un 44 % inferior a los 398.500 enlaces registrados en 1995.
Mientras nacen menos niños, otro fenómeno llama la atención dentro del país. Los cochecitos para mascotas se han vuelto cada vez más populares y, según diversos reportes, actualmente se venden más cochecitos para perros que para bebés. La tendencia ha impulsado además el crecimiento de servicios especializados para animales, entre ellos las denominadas "guarderías caninas", un sector que experimenta un notable auge en Corea del Sur.
La emergencia nacional de Corea del Sur
Frente a este escenario, el Gobierno de Corea del Sur ha desplegado una amplia batería de incentivos para fomentar la natalidad. Las parejas con hijos reciben ayudas económicas que incluyen subsidios mensuales, beneficios para la vivienda y servicios gratuitos de transporte, entre otras medidas. Además, los gastos hospitalarios y los tratamientos de fertilización in vitro están cubiertos por el sistema, aunque únicamente para las personas casadas.
No obstante, muchos expertos consideran que el problema va más allá de las ayudas económicas. Las largas jornadas laborales, el elevado costo de vida y un mercado laboral que continúa ofreciendo pocas facilidades para las mujeres que desean ser madres son factores que siguen desincentivando la formación de familias.
Las consecuencias del colapso demográfico ya comienzan a proyectarse sobre el futuro económico y social del país. Una población cada vez más envejecida implica menos trabajadores activos para sostener los sistemas de pensiones, salud y bienestar social. La preocupación ha llegado incluso a las máximas autoridades económicas. En marzo de 2024, durante un foro internacional, el gobernador del Banco de Corea, Rhee Chang-yong, advirtió que la situación constituye una verdadera emergencia nacional.



