Este es uno de los tantos métodos caseros que existen. Pero, a diferencia de muchos, también está entre los más efectivos al momento de limpiar los vidrios de las ventanas y no dejar ni una sola marca en ellos. Solo hacen falta unos pocos materiales.
Los 4 materiales necesarios para limpiar los vidrios de las ventanas
Para conseguir los mejores resultados con los vidrios de las ventanas, hay que tener a mano cuatro elementos, los cuales posiblemente ya existan en la mayoría de las casas:
- Paño de microfibra: Es fundamental para la limpieza, ya que evita dejar pelusas y restos de tela sobre el cristal.
- Vinagre blanco y agua tibia: La combinación principal encargada de desengrasar y limpiar los vidrios.
- Pulverizador (atomizador): Permite rociar la solución de forma pareja sobre las superficies.
- Esponja suave o jalador de goma: Elemento de utilidad complementario para agilizar la limpieza en ventanas grandes.
Paso a paso para la limpieza de los vidrios
Este procedimiento no solo solamente limpia los vidrios, sino que también ayuda a evitar que la suciedad vuelva a depositarse sobre el cristal y asegura un secado parejo, lo único que se debe hacer es seguir estos 5 pasos:
- Limpiar el entorno primero: Antes de trabajar sobre los cristales, retira el polvo acumulado en marcos, persianas y rieles para evitar que se vuelvan a ensuciar durante el proceso.
- Elegir el momento adecuado: Realizá la limpieza en un día nublado o en un momento donde no dé el sol de forma directa, dado que el calor seca la mezcla muy rápido y genera manchas.
- Preparar la mezcla: Colocá partes iguales de agua tibia y vinagre blanco dentro del pulverizador.
- Aplicar y limpiar: Rociá el líquido sobre el vidrio y frotá utilizando el paño de microfibra con movimientos en forma de "S" o de arriba hacia abajo para retirar la suciedad.
- Secar y dar brillo: Pasá un paño de microfibra seco o papel de periódico hecho bola para pulir la superficie y asegurar un acabado transparente y sin vetas.


