A los 70 años, Viviana decidió que no quería seguir destinando sus ingresos a pagar un alquiler en Buenos Aires. En lugar de resignarse, hizo algo que muchos considerarían demasiado arriesgado a esa edad, se fue a las sierras de Córdoba y empezó a construir su propia casa.
A sus 70 dejó de alquilar y se construyó su casa en las sierras sin conocer el terreno: "La vida está para vivirla"
La decisión de Viviana a sus 70 años de construirse una casa propia en las sierras implicó adaptarse a la falta de servicios básicos durante el primer año.
Eligió Villa Yacanto, en el Valle de Calamuchita, un lugar rodeado de montañas y vegetación. Compró un terreno sin haberlo conocido personalmente y, cuando llegó, se encontró con un espacio prácticamente vacío, sin viviendas alrededor y con mucho trabajo por delante.
A los 70 años cumplió su sueño de tener una casa propia
La construcción fue avanzando de a poco, según sus posibilidades económicas. No tenía todo el dinero para terminarla de una vez, así que fue comprando materiales y resolviendo cada etapa. El resultado fue una pequeña cabaña de madera, sencilla, con dos niveles y el espacio necesario para vivir.
Pero instalarse allí implicó acostumbrarse a condiciones muy diferentes a las de la ciudad. Durante aproximadamente un año no tuvo agua corriente ni electricidad convencional. Para iluminarse y cargar el teléfono utilizaba un panel solar y un inversor. El agua, en cambio, tenía que comprarla.
Luego de la construcción de su casa tiene un nuevo sueño
También tuvo que aprender a convivir con los cambios del clima serrano. Los vientos fuertes y las nevadas formaron parte de sus primeras experiencias en la zona. Viviana tiene siete hijos y varios nietos que siguen en Buenos Aires. Aunque decidió vivir lejos de ellos, mantiene el vínculo familiar y cuenta con su apoyo.
Según informó el diario Río Negro, Viviana ya proyecta una nueva etapa: alquilar su casa y salir a recorrer el país. Tras cumplir el sueño de tener su propio refugio, mantiene intactas las ganas de vivir nuevas experiencias y resume su filosofía con una reflexión: “La vida está para vivirla. Eso es lo más importante. Poder disfrutarla es una gracia y un privilegio que tenemos cada día, desde que nos levantamos, aprendiendo a valorar las pequeñas cosas de todos los días”.
En pocas palabras
- Viviana a los 70: Dejó de alquilar en Buenos Aires para construir su casa propia en Villa Yacanto, Córdoba.
- Adaptación serrana: Vivió un año sin servicios básicos, usando energía solar y comprando agua, mientras se acostumbraba a los vientos y nevadas.
- Nuevo sueño: Tras finalizar su cabaña, ahora planea alquilarla para recorrer el país, siguiendo su filosofía de vida.


