Opinión

¿A quién se le ocurrió poner los marcadores de SUBE en lugares tan incómodos?

Algunos micros del MendoTran tienen los aparatos para registrar la SUBE en lugares que complican a los pasajeros, sobre todo a los jubilados

Una pregunta de un ya viejo usuario diario del servicio público de pasajeros de Mendoza, conocido como el MendoTran: ¿a quién se le ocurrió poner los marcadores de SUBE en lugares tan incómodos?

Es seguro que el que lo dispuso no viaja en micro. Pero no es seguro, es recontraseguro.

Hace tiempo ya -5 meses quizás- en los micros de Mendoza comenzaron a ubicar las máquinas registradoras de SUBE en lugares incómodos. Muy pero muy incómodos en realidad.

Ahí está bien. Se puede marcar sin problemas.

Ahí está bien. Se puede marcar sin problemas.

Fue una resolución del Gobierno la que dispuso la reubicación en la parte delantera de las unidades.

Se argumentó que de ese modo los choferes tendrían mayor visibilidad respecto del funcionamiento y que se agilizaría el ascenso de los pasajeros.

Como viejo usuario del transporte público me permito no sólo dudar de que esos fundamentos sean buenos, sino afirmar directamente que son malos. Sobre todo cuando los aparatos están puestos detrás de unas estructuras, o barandas, o como se llamen, que dificultan el trámite de apoyar la tarjeta.

Hubo muchas quejas cuando comenzó esto y la implementación un poco se frenó. Pero en los últimos días los que andamos seguido en los bondis notamos que volvieron a las andadas y cada vez más coches tienen las máquinas en la parte delantera. No todas las líneas, por suerte.

No es por ser quejoso. Es más: hay unidades que no tienen esas agarraderas, o caños, o lo que fuere y ahí está perfecto: subís al micro, marcás y mirás cuánto te queda sin demorarte.

¡Saquen esas barandas! Aquí hay que doblarse y estirarse para marcar la SUBE.

¡Saquen esas barandas! Aquí hay que doblarse y estirarse para marcar la SUBE.

El problema es que otros ómnibus tienen las máquinas en lugares llenos de obstáculos: las estructuras esas, generalmente amarillas, que obligan a maniobras cuasi riesgosas.

En esas unidades, te tenés que agachar cuando vas subiendo, estirar y agarrarte para no caerte. Y el que viene más atrás que espere.

Para los pasajeros ágiles no es problema. Para los demás sí. A los más viejos esa acción nos jode. Es difícil poner la SUBE en el lugar indicado, es complicado sostenerse y ni hablar de leer, así agachados, de cuánto es el saldo.

En estos micros, el que no tiene paciencia, pierde. El chofer se fastidia, los que tienen que esperar para subir se calientan…

Dicen que así hay menos colados. Hummmmm. Hay ciertas horas y ciertas líneas en que a ciertas horas los que no quieren pagar no pagan. Y mejor no decir nada para viajar todos tranquis, incluso el conductor, que para qué se va a comprar un problema. Después de todo, los colados no pagan pero tampoco molestan, justo es decirlo.

Señores de la Subsecretaría de Transporte, el MendoTran es un buen servicio público. Anda realmente bien, pero por favor revean esto. Súbanse a un micro de esos que yo les digo y van a ver que tengo (tenemos los viajeros) razón.

Vuelto a preguntar: ¿a quién se le ocurrió?

En pocas palabras

  • UBICACIÓN INCÓMODA: los marcadores de SUBE en colectivos del MendoTran presentan dificultades de acceso, especialmente para adultos mayores.
  • FUNDAMENTOS CUESTIONADOS: la resolución gubernamental para reubicarlos al frente busca agilizar el ascenso y mejorar visibilidad, pero genera quejas por obstáculos.
  • SOLICITUD DE REVISIÓN: se pide a las autoridades de Transporte que reevalúen la disposición de las máquinas SUBE para optimizar la experiencia del usuario.
Resumen generado por Thinkindot AI