Casi 8 mil familias de la provincia aprovecharon el receso semanal que inauguró la habilitación de las prestaciones turísticas. Establecimientos residenciales y gastronómicos de Luján de Cuyo, durante los 3 días del fin de semana largo, funcionaron con una ocupación del 60 y 90 % respectivamente.
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Luego del permiso otorgado que había solicitado la Municipalidad para reincorporar las actividades vinculadas al turismo local, Luján de Cuyo, el pasado fin de semana, se colmó de mendocinos que decidieron disfrutar de la montaña y los característicos paisajes que posee el departamento: por Ruta Provincial 82 (tramo que conecta los distritos de Las Compuertas, Cacheuta y Potrerillos) transitaron 1800 autos el sábado y alrededor de 3000 los días domingo y lunes.
Se realizó un operativo con 70 efectores -que incluyó inspectores de Industria y Comercio, personal de la Subsecretaria de Turismo y operarios de las Delegaciones Municipales- encargados de supervisar las tareas y llevar a cabo la ejecución de los protocolos sanitarios correspondientes.
Además, en Ruta 82 se montaron 3 controles viales, desarrollados en conjunto entre la Policía Vial Municipal y la Policía de Mendoza, dónde a modo preventivo se tomó la temperatura corporal de cada uno de los visitantes.
“El balance fue favorable y las actividades se desarrollaron en un contexto de normalidad porque teníamos todos los protocolos preparados con anterioridad”, aseguró el Intendente Sebastián Bragagnolo.
Además, el Jefe Comunal comentó que, excepto algunas aisladas excepciones, todos los prestadores turísticos privados trabajaron adecuadamente cumpliendo estrictamente todas las normas sugeridas y exhortó a los mendocinos a que, luego de rentar algún establecimiento residencial, soliciten a los dueños la comprobación de su habilitación.
Es importante que los lugares de alojamiento tengan el permiso de funcionamiento para poder llevar un estricto control con declaraciones juradas de todas las personas que asistan.
A través de esta modalidad, se podrá obtener de manera inmediata el nexo epidemiológico ante un eventual contagio. Por esta misma razón todavía no se encuentran habilitados los acampes en el exterior o asados sobre la ribera del río. “En los lugares abiertos es más difícil tener un registro preciso de la gente que estuvo reunida y en un posible contagio eso complicaría la obtención de información para la resolución del caso”, concluyó Bragagnolo.