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El autor da una opinión, basada en tres casos recientes y locales, sobre la violencia que impera actualmente en la sociedad, que todo lo dirime a lo bestia

Opinión: Relatos salvajes versión sanrafaelina

Nuevos hechos de violencia extrema ocurridos no en Buenos aires, sino en nuestro San Rafael, vuelven a poner de manifiesto que estamos atravesando una época de mucha violencia, tiempos de "relatos salvajes", pero real y muy cercano.

Un cliente y una persona trabajadora que tiene una despensa en la Isla del Río Diamante discuten por un envase de gaseosa y el agresor usando una gomera con una bolita de acero le tiró y le vació el ojo izquierdo. Todo sucedió en la intersección de los callejones Iguazú y Fernández cuando el cliente ingresó al negocio y empezó a discutir con su dueño por un envase de gaseosa. La bola de acero lanzada se incrustó en el cerebro del kiosquero. El agresor está identificado pero aún suelto.

Un auto va ser controlado en una parada policial de rutina para pedirle la documentación. El conductor en vez de frenar acelera y huye. Empieza a circular a más de 100 kilómetros por hora por las calles internas de Pueblo Diamante luego sale a la avenida Mitre con maniobras temerarias, en un giro en calle Sueta saca el brazo y dispara a los policías que lo persiguen, que lógicamente repelen esa agresión efectuando disparos al auto. Todo termina con el auto del fugitivo volcado y un saldo que pudo haber sido fatal para terceros inocentes ya sea por los disparos o por la carrera alocada, diría criminal, por las calles en plena tarde, que le pudo haber costado la vida a alguien más si se cruzaba en su camino. La casualidad quiso que no fuera así.

Un reclamo justo por mayor atención médica en Monte Comán derivó en un corte total de una ruta nacional sin posibilidad de caminos alternos y con una postura dura. Además en el segundo día dos trabajadores de prensa fueron obligados de mala manera en una acción entre varias personas a apagar la cámara. ¿El motivo? No haber ido a cubrir la protesta el primer día. No preguntaron el por qué ni nada, sacaron conclusiones conspiranoicas, se enojaron y patotearon a personas que sólo estaban trabajando y que habían ido justamente a difundir el reclamo.

Tres ejemplos locales de ira, descontrol y falta de razonamiento. Ejemplos de tiempos salvajes.

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