Por María Elena Izuel
Como ya dije en otra entrega, cuando Iselín se estableció en la zona, viendo las bondades de la tierra y el clima invitó a amigos y compatriotas franceses a que vinieran a establecerse en la región.
Rafael Violet
Entre ellos estuvo don Rafael Violet, que nació en 1860 en Francia. Invitado por su amigo Rodolfo Iselín viajó a San Rafael. Era un hombre muy trabajador, compró 20 hectáreas en lo que hoy se conoce como “La flor del pago”, en Balloffet y Los Sauces, y plantó viñedos. Al poco tiempo formó una sociedad con otros franceses y construyó su bodega en la Colonia Francesa, en la intersección del carril a las Paredes con el de los Puentes del Diamante, casi donde actualmente es la esquina de Balloffet e H. Yrigoyen, creo que hoy se encuentra el Vea. En el año 1901 ya vendía sus vinos.
Cerca de la bodega don Violet poseía sobre el carril Nacional, actual Yrigoyen, una casa que era la mejor del pueblo; según cuentan tenía una especie de zoológico en los amplios jardines y al lado de ella un negocio.
Fue un importante propietario y formó parte de la Unión Agrícola, Industrial y Comercial, antecedente de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de San Rafael.
Tanto su casa como la bodega posteriormente las vendió a don Esteban Barbier y la finca de “La flor del pago” fue adquirida por don Augusto Viola. No tengo datos de su vida personal.
Don Jean Brun
Proveniente de Francia, llegó muy joven al país, en 1875. Se estableció primeramente en Lincoln, donde trabajó como agricultor y mecánico, pero no era ese el paisaje que le gustaba. Se trasladó a San Rafael en el año 1900 y ya nunca más se fue. Se radicó en lo que era Colonia Francesa, donde ya vivían varios franceses. Fue un pequeño propietario, pero supo vivir bien. En 1905 compró a Julio Laignier, otro francés, 30 hectáreas de tierra y comenzó a plantar viñedos. Llegó a poseer 153 de viñedos y 51 más de otros cultivos. Tuvo como ayudante en esas labores a don Pedro Ruiz López, quien había llegado de España en 1910.
Construyó su bodega, que fue pequeña, sobre la calle Sarmiento frente a Pringles, actual Pueblo Diamante.
Producía 1.425 bordelesas de vino, de las cuales 1.200 eran de vino francés.
En 1914, cuando se produjo la crisis, había pedido un crédito en el Banco de la Nación hipotecando dos propiedades, una de 32 hectáreas suburbana y otra de 49 hectáreas en El Cerrito.
Este préstamo fue protestado por el banco y cuando le fueron a cobrar, dijo no poder pagar por no tener fondos necesarios. En ese entonces eso ocurría frecuentemente ya que entregaban documentos de terceros y si éste no les pagaba, tampoco ellos podían pagar.
Nunca se casó y vivía solo, cuando ya era mayor se enfermó y su enfermedad le provocaba desmayos, entonces su vecino don Emilio Chaumont, compadecido, lo invitó a vivir en su casa. Allí cenaba y dormía. El resto del día lo pasaba en su casa o en la bodega que estaba al lado. Posteriormente don Emilio Chaumont le alquiló su bodega, donde comenzó a elaborar.
Tenía un sobrino, el que a su muerte heredó la bodega; lamentablemente no he encontrado más datos de este pionero.
José Carlés
Don José Carlés llegó al país en 1899, acompañado de su esposa, doña Eufrasia Gaurdou, mujer muy trabajadora. Eran de origen francés y habían nacido en un pequeño pueblito llamado Fillac.
Primero estuvo en Mendoza y luego se radicó en San Rafael, como contratista de viña del señor Serú, para plantar sus tierras en Cuadro Nacional.
Como la zona le gustó, en cuanto pudo compró tierras en El Toledano. En 1908 don Avelino Olivera le vendió 8 hectáreas, que las había adquirido a doña Aurora Suárez en 1888.
Para poder pagar hipotecó las tierras, pero en corto tiempo consiguió ahorrar para pagarlas. La esposa tenía una huerta y vendía las verduras, con una pequeña carretela. Así, con mucho esfuerzo y gran voluntad realizaba las ventas y con esos ahorros pudo ayudar a su esposo.
En las tierras adquiridas don José plantó viñas y con el tiempo construyó una pequeña bodega de un cuerpo, de adobe con techo de cañas y barro, que en cierta ocasión se voló por un fuerte viento. Tuvo que rehacer la obra, con chapas; esta bodega estaba situada en la actual calle El Chañaral. En la construcción le ayudó un constructor de la época, don José Massi, quien también participó en la edificación de la casa.
Tuvo cuatro hijos: una mujer, Josefina, que se casó con don Pablo Vuille, y tres varones.
Don José murió en 1933 y su esposa unos años después. Sus hijos continuaron con la obra iniciada por sus padres. Después de un tiempo, la bodega fue adquirida por Alejandro Velázquez, posteriormente por un señor Rodríguez y a partir de 1989 por Israel Giaroli, que tiró la vieja bodega y la hizo nueva.


