Un grupo de vándalos incendió seis vehículos en menos de una hora en barrio Martín Güemes, un hecho totalmente atípico para San Rafael. Cuatro de ellos estaban estacionados en la calle y dos guardados en las viviendas, lo que agrava aún más la situación.
Todo sucedió el domingo alrededor de las 5 de madrugada en un radio de unas pocas cuadras y conmocionó a los vecinos de la zona, que se despertaron con sus autos en llamas.
De acuerdo al recuento de los propios damnificados, un auto Dodge 1.500 quedó totalmente destruido en calle Castelli, entre 12 de Octubre y Julio Silva; y una camioneta Chevrolet D20 fue afectada en la butaca del conductor en Julio Silva, entre Castelli y Saavedra, pero su propietario detectó a tiempo el ataque y apagó las primeras llamas. En ambos casos los vehículos se encontraban en el interior de las propiedades.
Además, fue afectada una cupé Torino estacionada sobre Castelli, entre Julio Silva y pasaje El Nevado, que quedó con su interior destruido; un Ami 8 (destrucción total) en Pasaje El Nevado, entre Castelli y Pueyrredón, cuyas llamas también alcanzaron una casilla rodante situada al lado y resultó afectada parcialmente.
También quedó totalmente destruido un Peugeot 504 que estaba en calle Pueyrredón, entre Fleming y Esquiú; mientras que a un camión de transporte le prendieron fuego el tanque de combustible en Buenos Aires y prolongación 12 de Octubre, pero su dueño alcanzó a apagar el fuego, evitando así la explosión del depósito con combustible.
El modo de actuar utilizado fue arrojar combustible al interior de los vehículos para iniciar los incendios.
Martín Goulú, cuyo Peugeot 504 resultó afectado, calculó que los coches fueron incendiados entre las 4.45 y las 5.30 de la madrugada, cuya simultaneidad dificultó a los bomberos combatir los incendios, a lo que se sumó el hecho que había una sola autobomba.
Dijo a UNO de San Rafael que “los bomberos terminaron de extinguir el fuego de dos autos, el Peugeot y el Dodge; el resto lo apagaron los vecinos con sus matafuegos”.
Goulú consideró que los incendiarios actuaron con “total impunidad” y “drogados”, porque dijo que no se explica el ataque, porque ninguno de los afectados es policía ni ha realizado denuncias que podrían ser motivo de represalias.
Manifestó que lo más grave fue la incursión a las propiedades para iniciar los incendios, ya que en el caso del Dodge los vándalos saltaron una pared y en la Chevrolet D20 abrieron un portón de un garaje, donde había otras dos camionetas.
Consideró que los autores de los ataques son un grupo de jóvenes del lindero barrio Villa Laredo que molestan permanentemente a los chicos y vecinos del Martín Güemes, ya sea mediante intimidaciones o golpes, además de hacer pintadas en las paredes.
Explicó que son jóvenes de distintas edades, “hay menores de 14 o 15 años y mayores de edad de 18 y 20 años, algunos andan armados”, y recordó que esta situación ha sido planteada a la policía en una reunión con los vecinos del barrio.
Goulú aseguró que “la gente de la Comisaría 32 no tenía móvil propio para acercarse al barrio porque se lo habían dañado en un procedimiento” y que “el policía que vino a tomar las denuncias andaba en un patrullero de Motorizada”.
Hasta anoche no había detenidos por estos ataques y desde la Unidad Investigativa dijeron a UNO de San Rafael que se encontraban en averiguaciones para intentar identificar a los incendiarios.
Otros casos
Hasta el momento lo más cercano a esta situación fue lo que ocurrió en la madrugada del 28 de julio pasado cuando tres vehículos fueron incendiados en distintas partes de la ciudad: uno en la primera cuadra de Tirasso, otro en calle Barcala a diez cuadras del anterior caso, y el otro cerca del Cementerio, en la otra punta de la ciudad. Por esto no hubo detenidos y se sospechó que el autor fue un menor de edad.
Luego se registraron dos casos más de incendios intencionales de autos. El 27 de setiembre a la madrugada en Buenos Aires al 2.100 fue afectado un camión con acoplado cargado con tela antigranizo y el 17 de octubre a las 4 de la madrugada un Renault 18 fue incendiado por un grupo de desconocidos, que rompieron una de las ventanillas y arrojaron combustible.
