Es cuestión de días para que Javier Secotaro (36) recupere su libertad tras matar de un disparo a su cuñada de 15 años en Guaymallén. Todo indica que se trató de un accidente y el hombre recibirá una pena excarcelable.
Desde que ocurrió el trágico hecho, el sábado pasado, Secotaro se encuentra privado de su libertad a disposición del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello. La investigación avanzó rápidamente y los indicios reunidos no hacen dudar de la versión del sospechoso: no fue intencional.
Los testimonios de todas las personas que estaban en el lugar -el hombre que accionó el arma todavía no declaró en el expediente- coinciden en el mismo punto, incluso el de la hermana de la víctima fatal. Los presentes aseguraron que habían sido víctimas de un robo horas atrás y habían llamado a Secotaro para que los ayude.
Este hombre llegó al domicilio con un arma de fuego hasta la casa y cuando la manipulaba se le escapó un disparo que terminó en la cabeza de la novia de su hermano, Yamila Maldonado. Fue el propio hombre quien llamó al 911 alertando sobre la situación y se quedó en el domicilio hasta el arribo de las autoridades, lo que indica que no intentó escapar en ningún momento.
Incluso le señaló a los propios policías el lugar donde arrojó el arma de fuego tras un ataque de furia luego de asesinar a su propia cuñada.
En tanto que los peritajes que realizó Policía Científica en el lugar del hecho confirmaron que esa pistola fue la homicida y coinciden la mecánica del relato de los testigos.
Ante el avanzado estado investigativo del expediente, el abogado particular del hombre solicitó la realización de un juicio abreviado. En este proceso, Secotaro debe admitir su culpa en el asesinato y las partes arreglan una pena conveniente. Tanto el fiscal Pirrello como el letrado acordaron que sea condenado a 3 años de prisión por homicidio culposo y por tenencia ilegal de arma de fuego -no tenía la documentación del arma homicida-.
Al no tener antecedentes penales, la pena será condicional y el hombre podrá recuperar su libertad sujeto a ciertas condiciones, entre ellas, no cometer ningún tipo de delito durante ese lapso de tiempo.
Sólo resta que la Justicia de Garantías fije una audiencia y el magistrado esté de acuerdo con la realización del juicio abreviado, dando fin así a la causa penal contra Secotaro.
Otro cuñado asesinado
La muerte de Maldonado no es el único caso que sacudió a la familia en los últimos tiempos. El 5 de febrero de 2015 fue ultimado a disparos Gerardo Jesús Agüero, uno de los hermanos de la pareja de Secotaro.
Este joven de 24 años fue abatido por un agente policial en la tarde de esa jornada. El uniformado prestaba servicios extraordinarios en una empresa de logística en Rodeo de la Cruz, Guaymallén. Según sostuvo la pesquisa de ese caso, se trató de legítima defensa ya que Agüero junto a otro sujeto intentaron asaltar a unos repartidores de la empresa e incluso gatillaron contra el policía.
La muerte de Maldonado
Cerca de las 3 del sábado pasado, Yamila Maldonado recibió un impacto de bala en su cabeza cuando se encontraba en el interior de su casa en el asentamiento BAP. Personal del Servicio Coordinado de Emergencias la asistió pero no pudieron hacer más que constatar su deceso. Secotaro, el autor del disparo, se entregó con la pistola calibre 22 de inmediato a las autoridades policiales.




