Desde hace cuatro meses, Gustavo Donaire (30) está privado de su libertad. La acusación sostiene que manejó ebrio, atropelló y mató a una menor de edad en Junín. Sin embargo, en los últimos días está en su casa y eso seguirá así.
Te puede interesar: Coronavirus en Mendoza: peligra el pago de los sueldos de mayo y el aguinaldo a los estatales
El martes pasado se realizó una audiencia motivada por la parte querellante, es decir, por los familiares de Sabrina González (17), la víctima fatal de la tragedia. La intención era revocar el beneficio que obtuvo el 2 de abril pasado: la prisión domiciliaria.
Sin embargo, nada de esto ocurrió. La jueza Viviana Morici rechazó la apelación que presentaron los abogados entendiendo que no había agravios para discutir.
Es por esto que el imputado por homicidio simple con dolo eventual -arriesga de 8 a 25 años de cárcel- continuará cumpliendo la prisión preventiva en modalidad domiciliaria.
El cuádruple de lo permitido
Eran cerca de las 9.30 del 15 de diciembre pasado. Según sostiene la acusación, Gustavo Donaire venía circulando en un Peugeot 308 cuando pasó por un puesto de control San Isidro, en Junín. Debido a la alta velocidad y sus maniobras peligrosas, los policías decidieron detener su marcha. Sin embargo, él continuó.
Claro, tenía 2,15 gramos de alcohol en sangre, más del cuádruple de la máxima que permite la ley. Se inició una frenética persecución que terminó con tragedia en la intersección de las calles Belgrano y Garibaldi.
Allí estaba parada Sabrina González esperando el colectivo. Fue arrollada por el vehículo, que primero había impactado en un árbol. La víctima perdió la vida en el lugar. Donaire, casi sin lesiones, terminó privado de su libertad.
