Una villa de Las Heras donde los conflictos entre sus habitantes y la venta de drogas eran un paisaje diario. En ese contexto ocurrió algo tan trágico como esperable: un niño de 7 años que quedó en el medio de una balacera y terminó sin vida. Y si bien la Fiscalía detuvo a un cuarteto de sospechosos de matar a Leonel Ortiz en venganza por un robo que habían cometido sus hermanos mayores, las pruebas fueron torciendo la reconstrucción del hecho a otras personas que también habrían participado de la balacera.
Leonel Ortiz, el crimen de un niño que se empieza a rozar con el mundo del narcotráfico
Con las nuevas pruebas en la causa por el niño baleado en una villa, comienza a florecer una danza de nombres que gira en torno a un presunto líder narco
En la jornada del miércoles el propio fiscal Oscar Malla decidió cambiar el avoque de la causa, es decir, la reconstrucción que hace del asesinato. Quedaron prácticamente desvinculados Cristian Cabrera y parte de su familia -sus yernos-, sobre quienes se sospechaba que habían baleado la casa de Leonel Ortiz para vengar un robo que habían cometido sus hermanos mayores.
Si bien todavía siguen imputados en parte de la causa por unas amenazas anteriores al crimen, surgió un nuevo nombre en el avoque fiscal: Agustina Ortiz Villegas. No es un nombre más, la joven que mañana cumple 25 años es reconocida en la villa Junín por pertenecer al clan familiar del Porteño, un presunto narcotraficante que maneja el poder de las drogas en esa zona de Las Heras. La chica es su hijastra. Y el dato marca un rumbo en la causa: el crimen de Leonel Ortiz podría rozar al entorno del Porteño.
Balas que hablan
En el lugar donde asesinaron a Leonel Ortiz se encontraron decenas de vainas servidas. Fueron recogidas por personal de la Policía Científica y analizadas por balística. Gracias a las estrías y otras marcas que quedan en las balas, los peritos pueden cotejar si esa misma arma fue utilizada en otros hechos cargados en la base de datos.
Según comentaron los investigadores, se determinó que se utilizaron tres armas de fuego en el crimen de Leonel Ortiz: dos pistolas automáticas 45. -una de ellas fue el arma letal- y otra pistola 9 milímetros. Y ese trío de pistolas ya estaba registrado en otros hechos delictivos anteriores, todos ocurridos en Las Heras y algunos de ellos vinculados, justamente, a la familia del Porteño.
Las pistolas automáticas 45. fueron utilizadas en tiroteos sin heridos que se registraron el 31 de julio y el 18 de agosto pasados, en los barrios Santa Rita y Escorihuela de Las Heras, respectivamente.
La pistola 9 milímetros tiene un vínculo más directo. El 23 de agosto, en la villa Junín, un joven de 24 años se dirigió a una fiesta de cumpleaños de niños y de la nada golpeó brutalmente a una pequeña de 7 años. Le produjo traumatismo de cráneo, fractura de pierda, pérdida de dientes y otros hematomas. El agresor, según la acusación fiscal, fue Ulises Uriel Ortiz (24), hermano de Agustina y también hijastro del Porteño. Está imputado por tentativa de homicidio agravado ensañamiento.
La reconstrucción de ese hecho sostiene que tras la brutal golpiza a la niña, quisieron linchar a Ulises Ortiz. Lo terminó salvando su entorno familiar a fuerza de disparos al aire. En el lugar se encontraron vainas de una pistola 9 milímetros, la misma que un mes después fue utilizada en el tiroteo que derivó en el crimen del niño. Es decir, otro vínculo directo y científico entre el entorno del Porteño y el asesinato de Leonel Ortiz.
¿El Porteño estuvo involucrado en el crimen? ¿Cristian Cabrera y su familia responden a él? ¿El robo anterior que cometieron los hermanos de Leonel Ortiz fue de objetos o de drogas? Todas estas preguntas continúan dando vueltas en la cabeza de los investigadores, mientras que el autor de los tres disparos que terminaron con la vida del niño sigue sin poder ser identificado.
En pocas palabras
- Crimen de Leonel Ortiz: la causa por el niño baleado en Las Heras empieza a vincular el entorno de un presunto líder narco.
- Nuevas pruebas: se utilizaron tres armas de fuego vinculadas a hechos delictivos anteriores y al entorno de un narco conocido como el Porteño.
- Vínculos directos: el hijastro del Porteño, Ulises Uriel Ortiz, está imputado por un ataque a una niña y el arma usada fue la misma que en el crimen del niño de 7 años.


