A punto de ser condenado y quedar en libertad estuvo un joven hipoacúsico que está acusado de abusar sexualmente a una menor de 12 años, quien también padece la misma discapacidad, en un domicilio ubicado en Luján de Cuyo. El pacto se cayó a último momento y ahora avanza la investigación.
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Desde hace algunos meses, Emilio Gabriel Mendara (26) se fue de la provincia de Santa Cruz con destino a Mendoza. El joven se radicó en el domicilio de su hermana ubicado en Luján de Cuyo.
A mediados de enero, cambió de dirección y se hospedó en la casa de una pareja amiga, cuyos integrantes son sordos y tienen una hija con la misma condición. En los primeros días de marzo, todo cambió.
Los progenitores de la adolescente radicaron una denuncia asegurando que su hija les había confesado que sufría abusos sexuales por parte de Mendara. En concreto, hablaron de tocamientos por encima y por debajo de la ropa.
El joven fue detenido e imputado por abuso sexual simple agravado por la situación de convivencia -de 3 a 10 años de prisión-. Desde entonces está privado de su libertad.
Este martes se iba a realizar una audiencia de juicio abreviado. Fuentes judiciales comentaron que el pacto entre la Fiscalía de Delitos Sexuales y la defensa era que sea condenado a la pena mínima. Como 3 años de prisión son excarcelables iba a quedar libre pero debía regresar a su domicilio en Santa Cruz.
Sin embargo, para esto el acusado debe admitir su autoría en el hecho. Mendara no quiso avanzar en ese sentido y el pacto quedó trunco a último momento.
Ante este panorama, el fiscal Darío Nora solicitó entonces la prisión preventiva. Y así falló la jueza Carolina Colucci, quien dictó la medida de coerción.
La defensa había solicitado que quedara libre, pero la magistrada tuvo en cuenta que la menor todavía no declara en cámara Gesell y en esa instancia podría cambiar la calificación del delito a una más grave si se surge que hubo acceso carnal, por ejemplo.
Además, una domiciliaria no podía aplicarse ya que el único lugar donde podía cumplirla es la casa de su hermana y ella no está dispuesta a tenerlo alojado.
De esta forma, la investigación avanzará por sus caminos convencionales hasta la llegada de un potencial juicio contra el acusado.
