Antonio Palacios fue hallado muerto en un edificio abandonado, que muchos han transformado en una especie de basural en Almirante Brown, Buenos Aires. El cuerpo del hombre de 42 años estaba mutilado. El hombre murió desangrado y no hay detenidos.
Antonio fue víctima de un crimen salvaje. Los asesinos le cortaron los genitales, se los introdujeron en la boca y escaparon.
Las hipótesis sobre el macabro homicidio son ajuste de cuentas, sello mafioso pero por ahora la causa está caratulada como "averiguación de causales de muerte". La presunción es que, tras el ataque primario, la víctima murió desangrada.
La mujer que identificó el cuerpo, una tía de la víctima, aseguró que el hombre vivía en situación de calle y que era adicto al alcohol y a las drogas.




