La codicia es mala consejera. Eso confirmó anoche un joven de 21 años, que primero robó varios elementos del interior de un móvil policial y luego fue atrapado, apenas media hora después, por un hombre al que también le estaba robando pertenencias del interior el auto.
El curioso hecho comenzó alrededor de las 22.30, cuando un móvil de la Comisaría 38 se disponía a salir a patrullar y los efectivos descubrieron que alguien había forzado una puerta del móvil y de su interior había sustraído una riñonera, un aerosol de gas pimienta, un bolso con otro aerosol de gas pimienta, una navaja y un cargador 9mm sin proyectiles.
Media hora después, el mismo móvil fue enviado a la calle Ángeles Bueno, donde una persona había agarrado a un joven que le estaba robando el estéreo del auto, parlantes y una campera.
Al requisar al joven reducido por la víctima, los policías descubrieron con sorpresa (y seguramente con alegría) que éste llevaba consigo parte de los elementos robados minutos antes del móvil policial.
Se le encontró los tubos de gas pimienta y la navaja. La causa fue iniciada como averiguación robo agravado.
