Asesinato en el barrio Trapiche: se complica la situación del Cordobés

Por UNO

Solamente 10 días pudo estar prófugo de la Justicia. Y lo más potable es que durante mucho tiempo no vuelva a salir la calle. Este miércoles, la Justicia dictó la prisión preventiva contra el Cordobés, acusado de acribillar a puñaladas a un jubilado en el barrio Trapiche de Godoy Cruz.

Te puede interesar: Coronavirus en Mendoza: peligra el pago de los sueldos de mayo y el aguinaldo a los estatales

La investigación por el asesinato de Aldo Toledo (65) está más que encaminada. Tal es así que la defensa del único acusado, David Esteban Heredia (50), estuvo cerca de arreglar todo en un juicio abreviado que quedó trunco porque el sospechoso no quiso admitir ser el asesino.

Ese panorama le convenía a las partes: la Fiscalía cerraba la investigación y la defensa lograba una condena mínima cercana a los 8 años de prisión. Sobre todo teniendo en cuenta que la calificación del delito se puede agravar y Heredia pasaría a arriesgar prisión perpetua, según comentaron fuentes judiciales.

En la videoconferencia que se realizó este miércoles, la fiscal Claudia Ríos pidió entonces la prisión preventiva del Cordobés Heredia, respaldada por una batería de pruebas: una zapatilla suya estuvo en la escena del crimen, testigos lo vieron entrar al domicilio, los horarios de la ubicación de su celular coinciden con la circunstancia del homicidio y hay un motivo -la víctima fatal le reclamaba un dinero adeudado al sospechoso-.

La defensora oficial de Heredia ni siquiera pudo solicitar el beneficio domiciliario ya que el hombre no tiene ninguna propiedad donde pueda quedarse en Mendoza y de hecho huyó a su provincia natal con sus dos hijas a los pocos minutos del hecho de sangre.

De esta forma, la jueza Carolina Colucci ordenó que siga alojado en el penal mientras avanza la investigación que, de no mediar sorpresas, terminará con una condena en su contra.

Acribillado

Diez puñaladas con una tijera de podar recibió Aldo Toledo en las últimas horas de 7 de febrero pasado en su domicilio ubicado en el barrio Trapiche. Su cadáver fue hallado al día siguiente, tirado en un charco de sangre, cuando sus allegados fueron hasta su casa porque no contestaba el teléfono.

Diez días después, Heredia fue capturado tras un allanamiento que se realizó en Córdoba, provincia donde había huido en micro la misma noche de hecho de sangre.