Raúl Adriazola
Lejos de la alta competencia a nivel clubes en el ámbito nacional, el vóleibol de Mendoza sigue aportando calidad y sumando en el incesante crecimiento a nivel país. Precisamente, en la categoría más pequeña -menores-, dos de nuestro medio nos llenan de orgullo: el entrenador del Club Mendoza de Regatas, Luis Testa, y el jugador Juan Gabriel Barrera, recientes ganadores del Sudamericano sub 19 jugado en Perú, donde vencieron en la final nada menos que a Brasil y sin ceder ni un solo set en todo el torneo.
"Ganarle a Brasil fue una emoción grandísima. En una gira previa, habíamos jugado con ellos: perdimos tres y ganamos dos. Siempre muy cerrados y en tie break. Pero para la final en Lima, le cambiamos un poco el sistema de juego usado en Brasil, ellos no se pudieron adaptar a esos cambios tácticos y se les fue el partido. En lo personal, estoy muy contento por este año fructífero, pero el logro es de todo un equipo de trabajo. Cada uno aporta lo suyo y eso me facilita que me concentre en lo mío", explicó Testa, quien el año pasado logró el segundo puesto en el Mundial de esta categoría, realizado en Chaco.
Por su parte, el juvenil Barrera (17 años y 2,01 metros de estatura) explicó su vivencia al integrar por primera vez la selección nacional en una competencia internacional: "Me sentí muy feliz por la convocatoria. Alguna vez me tenía que tocar. En la premenores no quedé y el año pasado quedé, pero no se hizo el Sudamericano, así que fue muy linda experiencia, la pasé muy bien y aprendí muchísimo", dijo y agregó: "Tuve que adaptarme a otro puesto, desde principios de la Liga de este año (juegan la Liga Argentina A2), ya que siempre fui centro y ahora juego de opuesto, entrené mucho para eso, y salió, dio frutos, pero hay que seguir trabajando. Tuve un gran partido frente a Bolivia, donde anoté 18 puntos (semifinal) y me sentí orgulloso de tener sobre el pecho la camiseta argentina, es algo único", dijo.
Ya pensando en Bahrein 2017
Respecto a la cita mundialista, en Bahrein, el año pasado, Luis Testa explicó: "Prepararnos para un Mundial es una cosa distinta, por la velocidad de la pelota. El juego es distinto, además de la altura de los jugadores que nos va a tocar enfrentar", expresó el entrenador, que haciendo gala de su carácter competitivo, agregó: "Nada es imposible y si bien el año pasado se logró el segundo puesto, el sueño ahora es salir campeones y vamos a mejorar en todos los aspectos en que fallamos antes. Ya sé cómo es esto, el nivel de los equipos europeos, y nos vamos preparar para traer la medalla de oro de Bahrein. Para eso trabajaremos todo el verano, seguiremos a full con el equipo de base en la Liga Argentina y vamos a duplicar la cantidad de amistosos internacionales", expuso el puntano radicado en Mendoza, que agradeció a quienes lo apoyan: el Club Mendoza de Regatas, la Fundación San Martín de Porres, Subsecretaría de Deportes de la Provincia, Federación Mendocina de Vóleibol, Giménez Rilli, y a sus hijas, que "bancan tantas ausencias".
El espigado Juan Gabriel tiene muy en claro el camino a seguir y confiesa: "Me sentí muy bien en el Sudamericano y me dio confianza para pensar en ir al Mundial. Me doy cuenta de que tengo que seguir entrenando mucho y no aflojar ni en un entrenamiento para poder llegar a Bahrein, y quisiera que fuera como titular del equipo", dijo el jugador que este año termina sus estudios secundarios en el Normal Tomás Godoy Cruz y aún no decide si estudiar profesorado en Educación Física o Kinesiología, y el año próximo jugará profesionalmente en el club Lomas Voley (de Lomas de Zamora). Juan también quiso agradecer a quienes lo ayudaron a llegar a este gran momento deportivo, y dijo: "Quiero agradecer a mis padres, que aún haciendo un gran esfuerzo económico, siempre me dieron todo lo que necesitaba para poder jugar. Desde traerme desde Luján, donde vivía antes, hasta comprarme como pudieron lo que necesitaba", cerró.



