El piloto mendocino Julián Santero dejó bien en claro sus intenciones de pelear por el título de la Clase 3 del Turismo Nacional.

Se puso el buzo de candidato

Por UNO

"Lo analicé y soy consciente que los puntos perdidos en Termas dolerán mucho en la pelea por el campeonato". Julián Santero lo tuvo muy claro desde un principio que el adelantamiento con posterior sanción era un duro golpe a sus intenciones de pelear por el título de la Clase 3 del Turismo Nacional. Pero el mendocino también tenía bien claro que el fin de semana en La Pampa había revancha rápidamente.

Y vaya si se la tomó. Porque en un circuito desfavorable para el Ford Focus y con una clasificación negativa (14°) se las arregló para ganar la segunda serie de manera fantástica, pasando de primero a cuarto y de cuarto a primero en la última vuelta.

Esto le permitió largar desde el tercer cajón en la final con el Focus del GC Competición y ya a pocos metros de la largada dio cuenta de Mariano Werner, para pasar a ser el escolta del líder Fabricio Pezzini. Allí se mantuvo a lo largo de más de 32 vueltas, siempre muy cerca del puntano pero sin exigir el neumático y esperando agazapado el momento para dar el sorpazo.

Atrás los puestos fueron cambiando e incluso ingresó en una oportunidad el Pace Car, pero nada alteró al mendocino, quien se mantuvo firme en la segunda colocación.

Los giros fueron pasando y a Pezzini cada vez se lo veía más exigido en la cima de la carrera. Ya no fue en una curva si no en varias donde el puntano bloqueó con su Corolla. Y así llegó la última vuelta, donde el mendocino echó el resto y primero lo midió por afuera y después lo superó por adentro cuando sólo faltaban dos curvas para la bandera a cuadros, la cual cayó primero sobre el Focus N°68.

La revancha fue rápida y ahora Santero (con casillero de ganador lleno) es tercero en el campeonato, a menos de una decena de puntos del líder Werner. La pilcha de gran candidato la tiene bien puesta.