En su estreno como local, los dirigentes de Independiente Rivadavia incrementaron las medidas de seguridad del campo de juego del Bautista Gargantini con colchonetas para evitar todo tipo de daño a los jugadores. La Catedral lució las mismas en las paredes y postes que hay detrás de los arcos.
Recordemos que por la primera fecha el jugador de la Lepra, Facundo Curuchet, se golpeó con unas de las paredes del estadio Raúl Conti de Guillermo Brown de Puerto Madryn.
Fotos y producción periodística: Marcos Barrera/UNO




