El amor fluyó en plenos Juegos Olímpicos. Isadora Cerullo y su novia, Marjorie Enya, se llevaron una gran ovación en el estadio Deodoro de Río de Janeiro, donde decidieron comprometerse en público.
Tras la entrega de medallas del rugby femenino, Enya, una voluntaria encargada del estadio, saltó al campo de juego, tomó un micrófono y le propuso matrimonio a la jugadora brasileña.
Cerullo se abalanzó sobre su novia y ambas se fundieron en un romántico beso, sellando el compromiso.
"En tanto supe que iba a ser parte de la selección pensé que tenía que hacer esto de una manera especial", le dijo Enya a la BBC.
"Ella es el amor de mi vida", dijo.



