El delantero de Independiente Rivadavia, Juan Manuel Romero, es una de las grandes promesas que tiene la Lepra. En esta cuarententa aprovechó para dedicarle tiempo a la cocina, otras de sus pasiones que tiene este jugador de 22 años.
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"Soy bastante bueno cocinando, estuve viendo algunos videos en You Tube y hice pan casero, ravioles caseros, fideos rellenos. Es algo muy lindo dedicarle tiempo a la cocina", dijo Juanma, como le dicen sus amigos.
"A la familia le gusta cuando me pongo a cocinar, siempre trato de innovar cosas nuevas. Ya estoy para armar un almuerzo para treinta personas", ironizó.
"En esta cuarentena como tenía mucho tiempo libre, me dediqué a preparar varias comidas. Es algo que siempre me gustó. También le dedico tiempo a lectura", reconoció.
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Del Tomba a la Lepra
El atacante hizo las divisiones inferiores en el Tomba. Estuvo doce años y lo dejaron libre. En los Azules le dieron la posibilidad de seguir jugando al fútbol. "Para mí tiene un significado especial Independiente Rivadavia, me abrió las puertas, me permitió firmar mi primer contrato profesional. Soy un agradecido eternamente, me genera felicidad vestir esa camiseta. Desde el primer día que llegué me han tratado muy bien", reconoció.
Con respecto a su paso por el Tomba, aseguró: "Cuando me tuve que ir, nunca lo sufrí. No estaba contento, no la estaba pasando bien y por suerte surgió la posibilidad de venir a la Lepra en un momento difícil, que no sabía que iba hacer".
Debutó con Matías Minich
"Fue un sueño cuando me hizo debutar Matías Minich el año pasado ante Mitre de Santiago del Estero. La verdad que me ha dejado muchas enseñanzas. El objetivo en esta nueva etapa es poder ganarme un lugar en el equipo y poder tener continuidad", reconoció.
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Romerito siente muchas ganas de volver a entrenar junto a sus compañeros. "No veo la hora de ir al Gargantini, compartir un vestuario, un entrenamiento y poder disfrutar de un partido de fútbol. No se aguanta más estar así. No queda otra de seguir entrenando y esperar", admitió.