Juan Martín Del Potro le ganó cómodamente al británico Edmund y avanzó a octavos de final del Masters 1000 de Roma. Tan sólida fue su victoria que se permitió relajarse durante un break y bailar al ritmo de Despacito, la canción del momento.
Los espectadores se levantaron inmediatamente, lo ovacionaron y acompañaron con las palmas.
No es la primera vez que Delpo demuestra sus dotes de "bailarín" y "cantante":



