El Atlético de Madrid, goleado por 3-0 en el partido de ida de las semifinales de la Liga de Campeones, tiene por delante una remontada que parece 'imposible', en el Vicente Calderón, en el que ha disputado 65 derbis ante el Real Madrid de los que sólo tres resultados, dos 4-0 y un 3-0, le valen ahora.
"El fútbol es maravilloso porque a veces pasan cosas inesperadas y sigo creyendo porque tenemos opciones", recalcó el argentino Diego Simeone en la rueda de prensa posterior al encuentro, dentro de un discurso y una visión que sostuvo en cada respuesta en el Bernabéu: "Es imposible, dificilísimo, complicado... pero es fútbol", añadió.
"A intentar algo imposible, que, como nos llamamos Atlético de Madrid, posiblemente podemos ser capaces", añadió luego el técnico. Pero no fue lo único que hizo el Cholo para motivar a los suyos.
"A morir. Los míos mueren", escribió una bandera que colgó en el tejido de atrás de uno de los arcos de la cancha donde se movieron los futbolistas colchoneros, dentro de la Ciudad Deportiva del Cerro del Espino. Es una frase que tiene historia y es justamente propia del estratega que metió en tres de las últimas cuatro semifinales de Champions al Atlético.
Durante una entrevista que le hicieron en 2015, el Cholo declaró: "Sé que mis jugadores las juegan bien, porque es a morir, y a morir los míos mueren, no le temen a la muerte. Sabemos que somos peores a otros equipos por jugadores, sabemos lo que somos, es nuestra virtud, el día que pensemos que somos mejores, nos meten cuatro".

