Juan Pablo García
Vinicius Da Silva no sólo es un "ciclista internacional", como él mismo se presenta, sino también que es su propio jefe de prensa. Se presentó en la redacción de Diario Uno para contar su historia de vida.
"A los 13 años perdí a mi familia. En 1999 murieron todos en un accidente (naufragó un barco en el Amazonas). Perdí a mis padres, tres hermanos y abuelos. Entonces salí de Manaos, con una bicicleta vieja, y empecé a viajar", cuenta el simpático visitante.
Hoy, con 31 años, Vinicius está en Mendoza, pero es sólo una parada de un viaje que lleva más de dos años entre Manaos y Calafate. "Conozco todos los países de América y también, hace unos años, estuve viajando en Europa. Fui en un barco carguero hasta Berlín con mi bicicleta y estuve un tiempo allá".
A lo largo de 18 años, Da Silva ha recorrido 17 países y cientos de ciudades generando miles de vivencias, como cuando conoció a los integrantes de Guns & Roses (lleva un tatuaje en su brazo derecho con el nombre de la banda): "Fue hace 3 años. Estaba en el Mato Grosso y paré en una cafetería. No sabía quiénes eran pero me acerqué a hablar con ellos y les conté mi historia. Se mocionaron mucho, me dieron dinero para dormir unos días en un hotel y fui a ver un concierto".
El deportista brasileño lleva más de 20 bicicletas utilizadas en sus travesías: "Algunas se rompieron y otras me las robaron, pero siempre consigo otra para continuar mis viajes", explicó el amapaense (es el gentilicio de Amapá, su pueblo natal) que después de llegar a Calafate seguirá camino a Chile.
De todos modos, Vinicius aclara que no busca afincarse en ningún lugar. "He conocido lugares muy agradables y siempre encontré gente solidaria, pero siempre y cuando tenga vida seguiré mi camino".



