Opinión

Patrimonio para comer en vendimia

La autora destaca que la cocina mendocina cuenta la historia de las fincas, los puestos, la montaña, el desierto y la ciudad con recetas que continúan vigentes

Mendoza hoy nos trae a la mesa alimentos que nos identifican.

En la previa del Carrusel, desde temprano con las chatitas, pastelitos de membrillo o batata, tortas fritas, churros, mate y café de filtrado.

Cuando avanzan los carros las reinas nos regalan los frutos de la cosecha local como: uvas, peras, ciruelas, duraznos, frutas secas y los melones que no pueden faltar.

Las propuestas de los restaurantes con platos históricos (empanadas, carnes asadas, tomaticán y peras al vino) e innovadores donde la creatividad del cocinero potencia al producto mendocino con oliva, aromáticas y muy buenos vinos.

Nuestra cocina cuenta la historia de las fincas, los puestos, la montaña, el desierto y la ciudad con recetas que continúan vigentes.

Ana Paula Gutiérrez con Jury.jpg

“Podemos decir entonces que los alimentos son apropiados como patrimoniales cuando son considerados objetos y manifestaciones alimentarias que socialmente se consideran valiosos de conservar por determinados grupos humanos en el presente, según sus parámetros culturales de un territorio y deciden mantener en la memoria y en el saber hacer cotidiano o festivo. Trascendiendo cuatro generaciones y tomando carácter de platos históricos y que son proyectados al futuro”.

Temas relacionados: