Las imágenes de un puñado de chicas adolescentes dándose piñas a la salida de un colegio privado de la capital de Mendoza dieron vuelta por redes sociales hace unos días e impactaron por su crudeza y violencia. Se trata de un grupo de alumnas del centro de formación San Buenaventura de orientación religioso franciscano “inspirado en los valores evangélicos, en la búsqueda de la justicia, la paz y el respeto a la creación”, tal como aparece en su página web oficial.
La violencia entre adolescentes mendocinos y un Presidente trol
Javier Milei juega con trolls todo el día. Un trol es un desconocido que usa las redes sociales para burlarse del otro, ser fanático de alguien sin mostrar la cara o hacer descarnados comentarios sobre personas de carne y hueso generando molestias y provocaciones
Las casi niñas no tienen el más mínimo filtro al momento de proferirse insultos degradantes y crueles como “gorda”, “forra” o “grasienta” los que pueden escucharse claramente mientras vuelan los mamporros.
Otro grupo de adolescentes se divierte con sus celulares grabando el episodio y riendo mientras algunas relatan el suceso: “uy, le pegó re fuerte jajaja”, tira una envuelta en el momento más divertido del día. Ambiente de paz, bien gracias.
La pelea en el barro en la que se ha metido el gobierno nacional incluyó el cierre del Instituto Nacional Contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) organismo que tenía como fin “brindar un servicio de asesoramiento integral y gratuito para personas o grupos discriminados o víctimas de xenofobia o racismo”.
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Adoctrinamiento y cierre
El presidente Javier Milei y su grupo de colaboradores entiende que ahí, como en el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), en el ex Ministerio de Mujeres, Diversidad y Género, en el uso del lenguaje inclusivo, en la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), en el cine Gaumont, en Télam, en Radio Nacional y en el Canal 7 porteño hay centros de “adoctrinamiento” y que sólo el cierre, o la venta, de esos organismos supone la solución al problema de la “bajada de línea”, sería el paradigma “muerto el perro se acabó la rabia”: Joseph McCarthy un poroto.
El macartismo implementó una persecución sobre las producciones “comunistas” y todo lo que oliera a “zurdo” en los Estados Unidos en la década del ‘50 con intervención en la producción cinematográfica –especialmente en Hollywood—, literaria y toda la industria cultural.
La doctrina, empujada por ese particular senador republicano, creía que la única forma de terminar con el “adoctrinamiento” de sectores progresistas demócratas o de izquierda, era matándolos, desfinanciándolos o destruyéndolos. Es una doctrina que también inspiró a las dictaduras genocidas de los ’70 en Latinoamérica.
No podrá la madre de la “gorda” hacer una denuncia por discriminación porque ya no tiene dónde. Su hija quedó enredada en la piñadera del San Buenaventura, gresca que comenzó en el patio de la escuela y tuvo su corolario en la calle, frente a algunas madres que también aprovecharon para tirar bofetadas, mechonazos y empujones. Sí, leyeron bien, las madres se metieron en vez de apaciguar.
Ficción y realidad
Milei protagonizó hace unos días un particular suceso mientras dejaba inaugurado el ciclo lectivo 2024 en el Colegio donde cursó sus estudios. En el medio de su alocución en la que le hablaba a un nutrido grupo de adolescentes dijo que “la escuela pública utilizaba un mecanismo de lavado de cerebro y que los contenidos estaban contaminados de socialismo”, el Presidente al que no le gusta el adoctrinamiento. El episodio fue noticia porque el cuadro de honor del colegio escoltaba al Presidente y dos de los niños se desvanecieron en pleno discurso. Para el Presidente la culpa de los desmayos fue, dijo, de los zurdos “son infalibles, los nombro y pasa esto… juro que no los nombro más”. Los niños, adolescentes rieron cómplices mientras los paramédicos asistían a los desmayados. Surrealista. Milei es experto en generar situaciones surrealistas y eso pareciera fortalecerlo cada día. Puede ufanarse, a casi cuatro meses de haber asumido, de tener un fandom potente.
Pero da la sensación que para el gobierno la discriminación es una pelotudez, no existe. Las burlas del inicio de gestión incluyen una mofadita a los niños con síndrome de down al likear un tuit que mostraba una pic fotoshopeada del opositor gobernador de Chubut con cara de persona con ese síndrome; referencias al tamaño del miembro de un burro y su inteligencia y otras yerbas de tenor grueso.
En el programa de televisión Gran Hermano avanza firme una jugadora apodada “Furia” quien se caracteriza por su estilo directo, vulgar e impiadoso. GH es un formato que demuestra de manera acabada, y se ha probado en decenas de países con éxito, cómo se construye el humor social a través del experimento del encierro. Milei juega con trolls todo el día, un trol es un desconocido que usa las redes sociales para burlarse del otro, ser fanático de alguien sin mostrar la cara o hacer descarnados comentarios sobre personas de carne y hueso generando molestias y provocaciones. Otras veces denominados haters (odiadores). La era de la crueldad al palo.
El Presidente retuitea y pone me gusta a infinidad de estos comentarios mientras define el estilo de liderazgo que desea recorra el mundo. Y así logra llamar la atención. Foto actual de una sociedad enojada, virulenta que no distingue edades y es capaz de violentarse hasta en un simple e inocente recreo de escuela. Marzo 2024.




