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El ministerio nacional del área busca cambiar la feria y acá lo avalan la vicegobernadora, el procurador y letrados

La Justicia podría dejar de paralizarse en enero

La primera piedra la tiró el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, en 2016 cuando presentó el plan de reforma judicial Justicia 2020. Entre varios cambios, el plan incluye ponerle fin a la histórica feria judicial de enero y mitad de julio, justificando que eso paraliza la -ya lenta- Justicia durante 45 días.El sólo anuncio hizo crujir las columnas del Palacio de Justicia mendocino y no faltaron magistrados que salieron a defender esa "cultura" de descansar durante todo enero "porque está comprobado que el delito no crece durante ese mes, además siempre hay guardias para emergencias". El sindicato de empleados judiciales -por su parte- esgrimió que eso "es un derecho adquirido" y prometió dar pelea. Sin embargo, por estos días, aquella intención nacional parece germinar en tierras mendocinas: desde el procurador general, Alejandro Gullé, pasando por algún camarista y hasta la vicegobernadora Laura Montero coinciden en que la Justicia es un servicio público esencial y por tanto, no debe paralizarse, demostrando que en los planes del gobierno de Alfredo Cornejo está modificar la feria con la idea de agilizar al elefante blanco judicial. Que el Poder Judicial está desbordado no es noticia. De muestra está el caso de Horacio Rodríguez (26), el convicto que salió en libertad 3 años antes de lo que debía por un "error" en el cálculo de su pena. Así, en libertad, a principios de la feria protagonizó un robo, y en la fuga atropelló y mató a una joven madre, y dejó gravemente herido a su bebé, en Las Heras. El caso no hizo más que desnudar el colapso del Poder Judicial.Hay que decir que para cambiar la feria se abren dos caminos: que el Ejecutivo modifique el Código Procesal Civil (como ya lo hizo con el Penal) y envíe el proyecto de ley a la Legislatura, donde tiene mayoría en ambas cámaras, o bien que la Corte Suprema de Justicia tenga un gesto y lo haga a través de una acordada. ¿Qué ocurrirá primero? No se sabe.Parvas de audienciasDesde que asumió como el jefe de los fiscales, hace 5 meses, Alejandro Gullé demostró que su perfil cumplía con los requisitos reformistas que Cornejo pretendía llevar al Ministerio Público. Con esa impronta, no es de sorprenderse que el procurador general esté de acuerdo con modificar el período de vacaciones del Poder Judicial, algo que a su entender agilizaría los eternos tiempos procesales. "La Justicia es un servicio público esencial y debe declararse como tal. A partir de ahí hay que modificar el Código Procesal Civil, donde se incluye la feria judicial, y determinar que los jueces se tomen vacaciones por turno, como se hace en otras áreas del Estado o en una empresa organizada. Es impensable que hoy nuestros fiscales soliciten prisión preventiva para algunos detenidos y ahora en enero haya parvas de más de 48 pedidos de audiencias porque durante la feria faltan jueces de Garantías", opinó el ex camarista penal. Y ejemplificó: "No es posible que un detenido pase 40 días o más arrestado en un limbo, sin saber si se le debe dictar la prisión preventiva o si debe quedar en libertad, porque eso no es cumplir con la ley y corremos el riesgo de que alguien que puede ser inocente nos demande".A diferencia de los jueces, la mayoría de los fiscales continúan trabajando durante la feria, porque el delito no se toma vacaciones y son ellos quienes están en la trinchera para tomar las denuncias. Algo que no se puede postergar"La justicia es un servicio como la salud. Si usted necesita una operación de urgencia, en el Hospital Central no le dicen venga en febrero, así tampoco la Justicia podría decirle a la sociedad 'no lo voy a atender ahora, vuelva en febrero'", consideró el juez de la Segunda Cámara del Crimen, Roberto Uliarte. El magistrado fue quien en 2007 trajo como novedad a la provincia el sistema de feria que se aplicaba en España, donde el total de los jueces se dividía en tres y se tomaban las vacaciones alternadamente de diciembre a febrero, de manera que siempre trabajaran dos tercios del total. "Acá hay 8 Cámaras del Crimen con 3 jueces cada una, por lo que sumamos 24 jueces. Supongamos que un mes 8 de ellos se tomen vacaciones, los 16 restantes nos dividiríamos las causas y eso le daría otra agilidad al sistema. En cambio, hoy en diciembre los abogados sólo están interesados en que los tribunales les liberen los cheques (sentencias) que están esperando y los jueces no admiten causas cuyas juicios tengan fecha más allá del 22 de diciembre, porque después de la sentencia, hay que hacer los alegatos y nadie quiere dejarlos para febrero porque se olvidan de los fallos entre tantas causas que atienden. Si se aplicara el otro sistema, la Justicia tendría continuidad", se sinceró Uliarte. Un cambio profundoSi bien desde el Gobierno aún no han salido a anunciarlo con grandes titulares, está claro que entre los cambios que buscará aplicar al Poder Judicial en 2017 resalta la histórica feria."Hay sobrecarga y saturación en todos los procesos judiciales y ante ese panorama, ningún poder del Estado debería paralizarse. Tal vez antes la dinámica daba para que (los jueces y empleados judiciales) se tomaran un mes y medio, y esto les permitía organizarse, pero creo que hoy hay que mantener el funcionamiento del Estado", comenzó opinando la vicegobernadora Laura Montero e hizo un parangón con una urgencia agraria: "Cuando caía piedra o había que resolver un problema de urgencia, yo ponía doble turno de obreros porque había que darle celeridad al tema. Aquí debería pasar algo similar".Sin embargo, para la segunda autoridad del Gobierno, la reforma que exige el Poder Judicial debe ser más profunda. "Se hace imprescindible que finalmente se pueda dividir lo que es lo meramente administrativo de lo que es exclusivamente impartir Justicia, actualmente los jueces deben resolver ambas cosas y eso ralentiza el proceso. Deberían funcionar como lo hacen hoy los tribunales de gestión asociada. Además, se debe avanzar en la oralización del sistema y la digitalización de los expedientes, de manera de que se aceleren los procesos y los tiempos", apuntó Montero.Para el gremio, es un derecho adquiridoEntre los que descreen y los que niegan que modificar la feria judicial agilice los tiempos de la Justicia están algunos jueces y el mismo Sindicato de Empleados Judiciales. "No me parece que alterar la feria sea el camino para imprimir los cambios que necesita la Justicia. Cuando me tocó ser juez de Instrucción comprobé que durante la feria las guardias respondían bastante bien a lo que se necesitaba. Además, las estadísticas indican que no es enero el mes en que más crece el delito, al contrario, se ameseta", respondió vacacionando en el sur del país, el integrante de la Quinta Cámara del Crimen, Rafael Escot.Igualmente escéptico se mostró Carlos Ordóñez, ex secretario General del Sindicato de Empleados Judiciales y actual prosecretario de la Federación Judicial Argentina. "Primero hay que decir que es algo que vamos a defender porque es un derecho adquirido, pero además es un cambio para la tribuna, modificar la feria no va a impactar en el servicio de Justicia, porque el Poder Judicial necesita cambios profundos que requieren recursos y personal", disparó el histórico referente sindical.Para justificar su postura, Ordóñez resaltó que pese a algunos cambios similares implementados recientemente -como el doble turno para los jueces- "es enorme la cantidad de causas que se archivan como NN, pese al esfuerzo de los empleados, porque acá lo que hay que evaluar es la cantidad y calidad de las sentencias de los jueces y pensar en la revocación de cargo por mal desempeño".

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