El monarca se dirigía con el ministro de Defensa, Pedro Morenés, hacia el interior del edificio, cuando dirigió un saludo a la prensa. Entonces tropezó con un escalón. Cayó de frente y entonces sufrió un golpe en la nariz y en la barbilla.
Sus lesiones no le han impedido presidir la reunión de la cúpula militar, encabezada por el jefe del Estado Mayor de Defensa, el almirante Fernando García Sánchez.
No es ésta la única caída del rey, cuyo último percance lo había tenido durante un viaje en Botswana en el que se fue a cazar elefantes. En aquella ocasión se fracturó la cadera y tuvo que ser operado de urgencia, lo que hizo público el viaje.
Días después el monarca pidió perdón públicamente, por primera vez en la historia, tras la indignación que despertó en España el hecho de que el rey realizara viajes privados para cazar elefantes en plena crisis.