Sobrevivieron tomando agua de lluvia que atraparon en un toldo y comiendo cocos y un ave marítima que lograron cazar.

Rescataron a 3 adolescentes que estuvieron casi dos meses a la deriva en una lancha en el Pacífico

Por UNO

Tres adolescentes de Nueva Zelanda fueron hallados con vida en el Océano Pacífico después de estaren una lancha a la deriva durante casi dos meses.

Los jóvenes de las islas Tokelau, un territorio neozelandés en el Pacífico Sur, habían sido

dados por muertos tras un infructuoso operativo de búsqueda por aire.

Un barco pesquero los recogió cerca de Fiyi y los está trasladando a un hospital para que

sean tratados por severas quemaduras de sol.

Los tres sobrevivieron tomando agua de lluvia que atraparon en un toldo y comiendo cocos y un

ave marítima que lograron cazar.

Los adolescentes -de 14 y 15 años- se extraviaron frente al atolón Atafu en una pequeña

embarcación de aluminio durante una regata anual, el 5 de octubre.

Se los creyó muertos después de que un operativo de la Fuerza Aérea neozelandesa no lograra

dar con ellos. Inclusive, ya se había celebrado un funeral en su memoria.

La lancha fue detectada al noreste de Fiyi el miércoles por la tarde por uno de los

tripulantes de la embarcación pesquera.

"Nos acercamos a ellos y les preguntamos si necesitaban ayuda. Su respuesta fue un enfático

'sí'", le relató a la BBC el primer oficial de cubierta, Tai Fredricsen.

"Inmediatamente lanzamos nuestra lancha de rescate y los subimos a bordo para administrarles

primeros auxilios".

Gran espíritu

Fredricsen contó que los jóvenes tenían un pequeño suministro de cocos en el barco, pero que

se había agotado después de apenas dos días.

"Hubo un período en el que sólo tomaban agua dulce, que habían logrado capturar en un toldo

plástico durante la noche", dijo el marinero.

"También me dijeron que dos semanas antes de que los rescatáramos lograron cazar un ave

marina, lo que fue muy afortunado", explicó.

"Mencionaron que en los últimos dos días empezaron a tomar agua salada, que hubiera podido

tener consecuencias desastrosas", agregó Fredricsen.

Sin embargo, resaltó que los adolescentes se encontraban en sorprendente buen estado,

considerando el suplicio por el que pasaron.

"Se les nota una gran resolución, un espíritu mental fuerte. Físicamente, es muy perturbador

verlos, pero son muy fuertes mentalmente", concluyó.