Lo dijo Ban Ki-moon titular de la ONU. Recientemente 1.200 personas se ahogaron en sólo dos naufragios.

Inmigrantes del Mediterráneo: la solución no es militar

Por UNO

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, advirtió que no hay una “solución militar para los migrantes que se ahogan en el Mediterráneo”, luego que los líderes de la Unión Europea (UE) propusieran “capturar y destruir los buques de los traficantes” antes de que puedan zarpar de las costas norafricanas. En una entrevista con el diario italiano La Stampa, el máximo jefe de la ONU sostuvo que su organización está lista para ayudar a evitar nuevas muertes en el Mediterráneo, la región del mundo que registra más inmigrantes fallecidos y donde recientemente 1.200 personas se ahogaron en sólo dos naufragios.

Tras el crecimiento exponencial de muertes, el primer ministro italiano, Matteo Renzi, instó a sus socios de la UE a incluir operaciones militares al paquete de medidas que intentan solucionar la llamada “crisis migratoria”. 

Según el tratado de Dublin, los inmigrantes son responsabilidad del primer país de la UE al que llegan. La ruta que une los puertos de Libia, en el norte de África, con las costas del sur de Italia se convirtió en los últimos años en una de las más utilizadas por las personas que intentan entrar al bloque de manera ilegal. 

La presión de Italia hizo mella entre sus socios europeos que al cierre de la cumbre de emergencia que se realizó en Bruselas esta semana le pidieron a la responsable de la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, que “prepare acciones para capturar y destruir los buques de los traficantes” antes de que estos zarpen.

Esta eventual nueva ofensiva militar fue categóricamente rechazada por Ban.  “Es crucial que adoptemos un enfoque integral que tenga en cuenta las causas primarias, que esté atento a la seguridad y a los derechos humanos de los migrantes”, dijo el surcoreano al matutitno.

►Organizaciones sociales. Sobre la militarización para frentar la migración de africaron a Europa Amnistía Internacional dijo: “Una respuesta a la crisis vergonzosa y lamentablemente inadecuada”.