Mientras ese país se prepara para el peor ajuste del gasto en generaciones, el primer ministro David Cameron, cree que, como los precios, también se puede medir el ánimo de la población.

Inglaterra presentó un plan para medir el índice de felicidad de la población

Por UNO

Para aquellos que piensan que la felicidad no tiene precio, se sorprenderán al saber que a partirde ahora, al menos, se puede cuantificar. Desde abril del año que viene, la felicidad de los

ingleses podrá medirse como el PBI o la inflación. El primer ministro británico, David Cameron,

anunció ayer planes para medir el ánimo de la población y ayudar a construir una Gran Bretaña "más

acogedora", una iniciativa titánica en momentos en que el país se prepara para el peor ajuste del

gasto en generaciones.

Cameron dijo que la oficina de estadísticas, que mide el crecimiento económico, el desempleo

y la tasa de delitos, comenzaría a medir la calidad de vida a partir del próximo año, señalando que

los indicadores actuales no miden el bienestar. El funcionario considera que el Producto Interior

Bruto (PIB) no puede ser el único índice que valore la calidad de vida. "No cuenta para la salud de

nuestros niños, la calidad de su educación o la alegría con la que juegan", argumentó.

Aunque el premier reconoció que "si no se tiene un penique en el bolsillo va a ser difícil

hacer muchas cosas", señaló que "desde hace años, las sociedades occidentales han visto su economía

aumentar regularmente mientras los niveles de satisfacción siguen estables o bajan. No se mide

nuestro saber o nuestro aprendizaje; ni nuestra compasión o nuestra devoción por nuestro país".

La idea es que el nuevo índice entre en vigencia en abril del 2011. Inicialmente se

organizará un debate nacional –quien lo desee puede expresarse a través de una encuesta on line

organizada por el Gobierno– que servirá para decidir qué preguntas hacer y cuánto peso dar a cada

factor. "El ente de estadísticas preguntará a la gente sobre su satisfacción con aspectos de su

vida como sus relaciones personales o su trabajo, con la intención de producir indicadores de

bienestar nacionales y regionales para el verano europeo del 2012". La medición comenzará justo

cuando se empiecen a sentir los recortes al gasto público de 81.000 millones de libras durante los

próximos cuatro años que planea el Gobierno para reducir el déficit público.

El anuncio ya disparó las críticas de algunos sectores. Son varios los economistas que, por

ejemplo, ya han expresado su escepticismo de que este indicador sea tomado con seriedad. Sin

embargo, algunos expertos en estadística señalaron que Gran Bretaña estaba liderando el camino para

medir variables subjetivas como el bienestar con la misma rigurosidad de datos duros como el

ingreso de los hogares. "Diría que el Reino Unido está encabezando la agenda en este tema", aseguró

Martine Durrand, directora de estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo

Económico (OCDE).

Cameron dijo que seguía concentrado en preservar la recuperación de la economía británica,

pero sostuvo que su Gobierno tenía que enfocarse también en el bienestar de la ciudadanía. "La idea

es que así como podemos crear un clima para la inversión –reduciendo impuestos, la burocracia,

entre otros–, también podemos crear un clima en este país que sea más amigable y más conducente a

una buena vida", explicó.

Gran Bretaña no está sola en esto. El año pasado, el presidente Nicolas Sarkozy pidió al

Nobel de Economía Joseph Stiglitz que estudie cómo medir el desarrollo económico teniendo en cuenta

el bienestar de la gente.