Pekín sugirió que los Seis países que participan en las negociaciones sobre el programa nuclear norcoreano (las dos Coreas, Estados Unidos, Japón, Rusia y China) se reúnan a principios de diciembre.

Estados Unidos y Corea del Sur mostraron su fuerza y China propuso una reunión de urgencia

Por UNO

Estados Unidos y Corea del Sur llevaron a cabo el domingo una demostración de fuerza aeronaval anteCorea del Norte, al tiempo que China propone una reunión de urgencia sobre la situación de "gran

preocupación" en la península coreana.

Pekín sugirió el domingo que los Seis países que participan en las negociaciones sobre el

programa nuclear norcoreano (las dos Coreas, Estados Unidos, Japón, Rusia y China) se reúnan a

principios de diciembre y advirtió que la comunidad internacional está "profundamente preocupada"

respecto a la situación actual en Corea.

China propuso "la realización de consultas de urgencia entre los jefes de delegaciones de las

negociaciones de los Seis a principios de diciembre en Pekín, para intercambiar puntos de vista

sobre los temas de gran preocupación actualmente", declaró Wu Dawei, jefe de la delegación china en

dichas negociaciones.

Ante esta demanda, Japón respondió que la examinaría "con prudencia", manteniendo la

cooperación con Corea del Sur y Estados Unidos, informó el domingo Tetsuro Fukuyama, uno de los

responsables en el gabinete, citado por la agencia Jiji Press.

Algunas horas antes, el presidente surcoreano Lee Myung-Bak había pedido a Pekín adoptar "una

posición más justa y más responsable en sus relaciones con las dos Coreas".

El gobierno chino ha sido criticado por su actitud calificada de conciliadora respecto a

Corea del Norte, tras el ataque de Pyongyang a una isla surcoreana, que Pekín no ha condenado.

Cinco días después de los disparos de obuses sobre la isla de Yeonpyeong, que causaron cuatro

muertos, Seúl y Washington comenzaron el domingo maniobras militares conjuntas en el mar Amarillo,

deliberadamente más importantes que en las operaciones anteriores.

Ante estos ejercicios aeronavales, en los que participa un portaaviones estadounidense,

Pyongyang prometió responder "sin piedad" a cualquier intrusión en su espacio marítimo soberano. El

régimen estalinista advirtió de las "consecuencias imprevisibles" de estas operaciones en sus

costas. (NA)