En una reunión a puertas cerradas, la cúpula de la curia pautó una jornada especial donde habrá plegarias por este flagelo.

El Papa reunió a 150 cardenales de todo el mundo para una "jornada de reflexión" por los pedófilos

Por UNO

Ciento cincuenta cardenales de todo el mundo se encuentran reunidos con el papa Benedicto XVI en elVaticano para "reflexionar" sobre los casos de sacerdotes pederastas, la situación de la libertad

religiosa en el mundo y la apertura de la Iglesia Católica a los anglicanos que quieran volver.

La reunión se celebra a puerta cerrada en el Aula Nueva del Sínodo. Presumiblemente, al final

de la jornada el Vaticano haga público un comunicado sobre lo hablado, una nota "escueta", según

anunció ya el vocero, Federico Lombardi.

El encuentro comenzó con unas palabras del Papa, según precisaron fuentes vaticanas, y tras

su intervención el cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, hablará de la situación de la

libertad religiosa en el mundo y los nuevos desafíos.

La "jornada de reflexión y plegarias" se celebra aprovechando la presencia en Roma de esos

cardenales, venidos para el consistorio que se celebrará este fin de semana, el tercero del

Pontificado del Papa Ratzinger, en el que Benedicto XVI creará 24 nuevos purpurados, entre ellos un

español, un ecuatoriano y un brasileño.

Esta es la primera vez que un número tan elevado de cardenales analizarán junto al Papa los

escándalos de clérigos pederastas desde que se conocieran el pasado año los informes "Ryan" y

"Murphy" que desvelaron que durante décadas centenares de niños irlandeses sufrieron abusos

sexuales por parte de sacerdotes en ese país, sobre todo en la archidiócesis de Dublín desde 1975 a

2004.

En los últimos meses se conocieron asimismo otros casos de abusos por parte de clérigos hacia

menores en Estados Unidos, Alemania, Austria, Holanda, Bélgica, Reino Unido e Italia.

Benedicto XVI ha pedido perdón en varias ocasiones por estos abusos a las víctimas, se han

reunido con algunas de ellas en EEUU, Australia, Malta y Reino Unido, ha dicho que los culpables

deberán responder ante Dios y las leyes civiles y ha aprobado nuevas normas para que nunca más

vuelvan a producirse.