Agentes de la Policía Nacional detuvieron a cinco empresarios españoles que se disponían a vender de manera ilegal nueve helicópteros de combate y piezas de repuesto a Irán y Venezuela. En la misma operación, bautizada con el nombre de Nam, fueron arrestados tres ciudadanos iraníes que habían viajado a España para formalizar la compra clandestina del material de guerra.
Las aeronaves de guerra, cuya exportación está prohibida por la ONU, estaban ocultas en naves industriales de Madrid y Barcelona. Los detenidos también tenían previsto vender piezas de repuesto a Venezuela
Detuvieron a cuatro empresarios españoles por venderle helicópteros a Irán
La policía halló en operativos en Madrid y Barcelona nueve helicópteros de combate BELL-112, de fabricación estadounidense, repuestos y diverso material, todo ello valorado en unos 100 millones de euros. Los BELL-112 son utilizados para el transporte de tropas y de material de guerra y su exportación está prohibida por la ONU y sometida a un estricto control por parte de la legislación comunitaria y española.
Los empresarios españoles ofertaban dichas aeronaves sin contar con las autorizaciones preceptivas del Ministerio de Defensa. Los helicópteros estaban ocultos en naves industriales en las poblaciones de Navas del Rey (Madrid), Sabadell y Terrasa (Barcelona). En las naves, propiedad de los españoles detenidos, preparaban su montaje y desmontaje antes de proceder a su venta y traslado a Irán y a Venezuela. El negocio fraudulento se desarrollaba bajo la cobertura legal de actividades de reparación de aeronaves.
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Los investigadores tuvieron conocimiento de la llegada a España de los compradores iraníes para cumplimentar los trámites documentales y económicos con los empresarios españoles y formalizar la venta, por lo que se desplegó un operativo que culminó con su detención. En total, 8 personas han sido arrestadas en Madrid (5) y Barcelona (3), como presuntos responsables de delitos de tenencia y depósito de armas de guerra y de contrabando. Asimismo se han llevado a cabo tres registros en los que se han incautado las aeronaves y todo el material militar. La policía también se ha apropiado de documentación y material informático en oficinas de la red empresarial delictiva en Jerez de la Frontera (Cádiz). La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.