La primera vuelta de la elección presidencial en Egipto concluyó este jueves, tras dos días de votación sin incidentes importantes en los que se decide el sucesor de Hosni Mubarak entre islamistas y figuras del ex régimen.
Los resultados de esta primera vuelta deben ser anunciados en principio el 27 de mayo próximo. Los colegios electorales cerraron a las 21H00 locales (19H00 GMT), en lugar de las 20H00 (18H00 GMT), como se preveía inicialmente, para recibir a un mayor número de electores. Los colegios abrieron a las 08H00 locales.
Tres horas antes del cierre, el presidente de la Comisión Electoral, Faruk Soltan, estimó la tasa de participación en un 50%. Citado por la agencia oficial Mena, Soltan declaró también que el segundo día de votación se desarrolló en general de forma "tranquila y organizada".
Si ninguno de los 12 candidatos en liza logra la mayoría absoluta, está prevista una segunda vuelta los días 16 y 17 de junio. "Vamos a votar sin saber quién va a ganar", se felicitó Noha Hamdi, de 27 años, en un colegio electoral. "Antes no había votado nunca porque el ganador se conocía de antemano. Esta vez siento que mi voto (...) marcará una diferencia".
Este jueves se preveía una mayor participación que la víspera, dado que las autoridades decretaron día libre para los funcionarios a fin de que puedan ir a votar.
El ministro de Interior, Mohamed Ibrahim, indicó que sólo se registraron "contravenciones menores", que no perturbaron el desarrollo de los comicios.
Más de 50 millones de electores eligen entre los 12 candidatos, que representan un amplio espectro político, desde islamistas, laicos, izquierdistas, liberales y partidarios de la "revolución" hasta antiguos jerarcas de la era Mubarak.
Los principales pretendientes son el candidato de los Hermanos Musulmanes Mohamed Mursi, el islamista independiente Abdel Moneim Abul Futuh, el último primer ministro de Mubarak, Ahmed Shafiq, el ex ministro de Relaciones Exteriores y antiguo jefe de la Liga Árabe Amr Musa y el nacionalista árabe Hamdin Sabahi.
Las elecciones deben poner fin a un periodo de transición tumultuoso y salpicado por la violencia.
El ejército, en el poder desde la caída de Mubarak, se ha convertido en el blanco de la ira de militantes pro democráticos que lo acusan de haber mantenido la política de represión del depuesto régimen.
La prensa egipcia celebró unos comicios "libres e históricos" y aplaudió que la primera jornada se desarrollara con calma y "alegría" a pesar de las incertidumbres que pesan sobre el país.
"Que los egipcios hagan cola para elegir a un presidente de la República y que nadie esté de acuerdo sobre el nombre del futuro presidente, quiere decir que las cosas han cambiado", estimó el diario independiente Al Shuruq.
El jueves, la participación media durante la jornada aumentó al hacerse de noche y caer la temperatura. La comisión electoral no publicó cifras sobre la tasa de participación pero el gobierno habló en un comunicado de una "gran afluencia".
Tras décadas de elecciones ganadas de antemano por el régimen, es la primera vez que los egipcios eligen libremente a su jefe de Estado.
El resultado de las elecciones es clave para la orientación que tomará el país más poblado del mundo árabe, con unos 82 millones de habitantes, dividido entre la tentación islamista y la de una normalización encarnada paradójicamente por personalidades de la era Mubarak.
Mientras los egipcios votan, Mubarak, que gobernó entre 1981 y febrero de 2011, está hospitalizado cerca de El Cairo. Juzgado por la muerte de manifestantes durante la revuelta y acusado de corrupción, el veredicto caerá el 2 de junio. La fiscalía pidió la pena de muerte.
Fuente: NA