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El caso de la "Dalia Negra", uno de los asesinatos más famosos y aún sin resolver

Editado por Adrián Sgroi

El caso que se conoce desde hace años como "el caso de la Dalia Negra" es el asesinato que sacudió a Los Ángeles en la década del 40 del siglo pasado, uno de los más famosos de esa ciudad y uno de los tantos que sigue sin resolver en Estados Unidos.

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Se trató de un macabro asesinato, por cómo encontraron el cuerpo, que sacudió a la opinión pública de una ciudad que ya en esa época tenía millones de habitantes.

La belleza de la mujer asesinada, lo escabroso del crimen y la repercusión mediática que tuvo, hicieron que el caso saltara a la fama en el país del norte y luego en el mundo entero, y se siguiera durante años buscando al culpable o los culpables, aunque nunca se dio con ellos.

Elizabeth Short había nacido en Hyde Park, Boston, el 29 de julio de 1924 y fue asesinada el 15 de enero de 1947 en Los Ángeles, cuando tenía 22 años.

Su cuerpo fue encontrado mutilado, cortado en dos en Leimert Park y el crimen originó un sinfín de teorías y también sirvió para inspiración de películas y libros.

Se la apodó "la Dalia Negra" por su pelo negro "furioso" y porque en los días de su muerte se había estrenado la película "La dalia azul", que también se trataba de la desaparición de una chica a la que luego encontraban muerte. Además, sus amigos contaron que siempre vestía de negro.

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Su vida

Elizabeth fue educada en Medford, Massachusetts, donde se instaló con su madre, Phoebe Mae Sawyer, luego de que su padre, Cleo Short, las abandonara a ellas y a sus cuatro hermanas en octubre de 1930, simulando un suicidio al dejar su auto abandonado en un puente (el Charlestown Bridge) por lo que la policía asumió que se había arrojado al río Charles. Su padre construía juegos de mini golf pero había perdido todos sus ahorros con con el gran colapso de del mercado de valores de Wall Street de 1929 que generó la Gran depresión de 12 años en Estados Unidos.

Como sufría de asma, pasaba los veranos en Medford y los inviernos en Florida, en la casa de unos amigos de su madre. Con 19 años, se fue a Vallejo (California) a vivir con su padre, que había vuelto a ponerse en contacto con sus hijas. Si bien la madre de Elizabeth no lo había perdonado, "Beth", como le decían a ella, aprovechó la oportunidad para estar más cerca de Hollywood, donde quería llegar y convertirse en una famosa actriz, que era su sueño.

Los dos se mudaron a Los Ángeles, a principios de 1943 donde Elizabeth descubrió que su padre sólo la quería como "empleada", para hacer los quehaceres del hogar. Tras una discusión se fue a Santa Bárbara donde consiguió trabajo en lo que hoy es la base de la fuerza aérea Vandenberg, cerca de Lompoc. Allí fue detenida el 23 de septiembre de 1943, por beber siendo menor de edad y fue llevada a Medford por las autoridades. En los tres años siguientes rondó por diferentes ciudades de Florida, donde trabajaba como mesera ocasional, y de vez en cuando volvía a casa de su madre.

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A unos amigos les contó que en Florida había conocido a Matthew M. Gordon Jr, de la Fuerza Aérea, quien estaba en India cuando le escribió para proponerle matrimonio mientras se recuperaba de un accidente. Ella aceptó la propuesta pero Gordon Jr murió poco después en otro accidente aéreo, el 10 de agosto de 1945. Incluso hubo versiones de que se casaron y hasta tuvieron un hijo, aunque la autopsia de Elizabeth había revelado que jamás había estado embarazada ni había dado a luz. Los amigos de Gordon Jr. confirmaron la relación entre ambos pero la familia de éste negó, después del asesinato, que hubiera un vínculo.

Tras la muerte de Gordon, regresó al sur de California y mantuvo contacto por correo con un ex novio suyo, quien contaría que los planes de Elizabeth eran mudarse a Chicago donde le habrían ofrecido ser modelo.

Los últimos 6 meses de su vida, Short los pasó principalmente en el área de Los Ángeles, viviendo en varios hoteles, pensiones y casas de alquiler temporario, sin quedarse en ningún lugar específico por mucho tiempo. Sus sueldos como moza los gastaba en ropa y maquillaje, albergando la esperanza de que algún "cazatalentos" de Hollywood la "descubriera".

Tan pronto se halló su cadáver, los diarios Los Ángeles Herald Express y The Examiner hicieron grandes despliegues sobre el asesinato y la vida de Short y así le dieron, quizás, la fama que tanto ella quería. Aunque no cómo la quería.

El último hotel en el que se estima estuvo, el Hotel Biltmore, sirve un trago llamado Dalia Negra en su honor.

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El caso sigue oficialmente abierto, 72 años después

Oficialmente, el caso nunca se cerró. 72 años después sigue abierto.

El cuerpo de Elizabeth Shor fue hallado en Leimert Park, el 15 de enero de 1947, en un terreno baldío al oeste de la Avenida Norton, entre las calles Coliseum y West 39th. Lo encontró una mujer, Betty Bersinger, que caminaba con su hija de tres años. Creyó que era un maniquí roto pero al acercarse quedó horrorizada. El cuerpo desnudo había sido cortado a la mitad a la altura de la cintura y estaba drenado de sangre. Su cara estaba cortada desde los labios hasta las orejas, como si se tratara de imitar lo conocido como "sonrisa de Glasgow", algo que después se utilizaría con el personaje Joker, en Batman.

El cuerpo había sido lavado y limpiado, y la policía estimó que había sido en una bañadera, y lo habían dividido dividido en dos. Le habían arrancado el bazo, el corazón y los intestinos. También le habían mutilado el pezón izquierdo y un trozo del muslo izquierdo para insertar un pedazo en su vagina. La asfixiaron también en reiteradas ocasiones y previamente le habían quebrado las piernas presuntamente con un bate de béisbol. También tenía golpes en su cabeza con la misma "arma". Sólo se halló una huella parcial de un calzado de hombre (el talón) y las huellas de un vehículo, más algunas gotas de agua con sangre.

Según se determinó en la autopsia, las marcas de ataduras de soga en sus pies y manos determinaron que había estado maniatada al menos 3 días, durante los cuales estimaron los investigadores había sido torturada con saña, como mostraban las numerosas laceraciones, golpes, cortes, quemaduras de cigarrillo y el seno derecho despellejado. Se estableció que la causa de su muerte fue la pérdida de sangre por las heridas en su rostro, combinado con un shock cerebral. Como el cuerpo había estado en agua, costó tomar sus huellas pero como había estado fichada en 1943 fue rápidamente identificada.

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El asesino llama a un diario

El 23 de enero de 1947 el asesino llamó al director del diario Los Angeles Examiner, diciéndole que estaba preocupado porque no venía un seguimiento adecuado de la noticia del crimen.

Ofreció enviar elementos pertenecientes a Short. No lo tomaron en serio hasta el día siguiente, cuando llegó un paquete al diario que contenía el certificado de nacimiento de Short, tarjetas, fotografías, nombres escritos en pedazos de papel, recortes de diarios informando de la muerte del mayor Gordon Jr. (el prometido de Short) y una libreta de direcciones que estiman pertenecía a Mark Hensen, cuyo nombre estaba en la tapa. Hensen había sido una de las últimas personas en ver viva a Short, el 8 de enero, y el 9 habían hablado por teléfono. Era el dueño de un "boliche" que frecuentaba Short. Pasó a ser sospechoso y contó que el local lo tenía cerca de su casa, donde él y su novia habían alojado en varias oportunidades a Elizabeth. Hansen admitió que había intentado tener relaciones con Short, que se había hecho muy amiga de su novia. También dijo que la libreta era suya pero en realidad la usaba "Beth". Pasó la prueba del detector de mentiras y tenía coartada para varios días, sobre todo con su novia y atendiendo su negocio, por lo que fue descartado.

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La libreta tenía una larga lista de nombres y le faltaba una hoja, pero igualmente la policía interrogó a todos los nombres que encontraron y pudieron ubicar y hallaron a tres hombres que mantuvieron relaciones con Short.

El último en verla con vida había sido Robert Manley, comerciante de 25 años, casado, que la noche del 8 de enero detuvo su auto al verla caminando. Ella le contó que no tenía donde ir y la llevó a un hotel. Detalló cierto andar con Short (dijo que no habían tenido relaciones sexuales tras pasar la noche juntos en el hotel) que no le cerró a la policía, como que la dejó en la terminal de autobuses para encontrarse con su hermana Virginia, lo cual era mentira (de Short probablemente), donde guardó una maleta. Pasó a ser el principal sospechoso pero su esposa afirmó que había pasado las noches siguientes con ella y también pasó la prueba del detector de mentiras en esa época, una prueba hoy totalmente descartada. Años más tarde incluso se sometió al "suero de la verdad" y también lo pasó.

Todo quedaba en blanco para la policía tras esa pista y dos sospechosos descartados. Pero el asesino volvió a enviar más cartas al diario, llamándose a sí mismo "el vengador de la Dalia Negra". El 25 de enero el bolso y un zapato de Short fueron hallados en un tacho de basura cerca de la Avenida Norton. Manley los reconoció como de Short.

En algún momento entre el 10 y el 15 de enero, el asesino retiró la maleta de Short de la estación de autobuses donde la había dejado Manley, sin que nadie lo tomara en cuenta. Ni la maleta ni su ropa fueron encontrados.

50 confesiones

Debido a la notoriedad del caso, increíblemente la policía tuvo que entrevistar a más de 50 loquitos y loquitas que se apersonaron para confesar el hecho.

Así, la policía de Los Angeles (LAPD) se saturó de información errónea y encima ya se anunciaban con el correr de las semanas y los meses, libros y películas. El sargento St. John, detective que trabajó en el caso hasta su jubilación, llegó a decir en algún momento: "Es increíble la cantidad de personas que señalaban a algún pariente como el asesino".

Un periodista del diario Los Angeles Daily News también hizo un meaculpa: "Si el caso nunca se resolvió se debió a los reporteros. Estaban todo el día metidos en el caso, pisoteando pruebas, reteniendo información", sostuvo.

Con este panorama, a las autoridades les llevó un tiempo increíble tomar las riendas de la situación y el control total de la investigación, dado que los periodistas paseaban libremente por las oficinas de los departamentos de policía, se sentaban en sus escritorios, respondían los teléfonos cuando sonaban... era un caos. Muchas informaciones sobre Short que eran verdaderas la policía las terminaba leyendo en los diarios.

También fueron muy criticados los diarios Los Ángeles Herald Express y Los Ángeles Herald Examiner, del mismo dueño, por frivolizar el caso dado que el atuendo negro con el que Short fue vista por última vez se transformó en "una falda apretada y una blusa abierta", al tiempo que la "bautizaban" como Dalia Negra y una "aventurera que merodeaba por Hollywood Boulevard mostrándose".

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Con el correr de los días esa cobertura se volvió aún más amarillista con exageraciones sobre la vida de Short. Sus conocidos aseguraban que no tomaba alcohol ni fumaba ni siquiera era adicta al juego, cosas que eran muy criticadas en la época para una mujer y que esos diarios se encargaron de publicar como verdaderas "ensuciando" su nombre.

Otro de los sospechosos que siguió la policía a finales de los 40 fue su propio padre, Cleo Short, puesto que vivía a 5 kilómetros de donde se encontró el cuerpo. Sin embargo, tenía coartada y este aseguró no saber nada de su hija desde hacía 3 años y que no quería ni saber qué había pasado. Incluso se negó a reconocer el cuerpo y la policía debió trasladar a su madre para que lo hiciera desde el otro lado del país.

Justamente a su madre la había engañado un periodista diciéndole que su hija había ganado un concurso de belleza, por lo que su madre habló de sus sueños y su vida abiertamente, hasta que el periodista le contó que su hija había sido víctima del horrendo crimen. Así se enteró la madre de la muerte de su hija. El cuerpo de Short fue enterrado en Oakland, California. Cuando sus hermanas crecieron, la madre de Shor, Phoebe, se mudó a Oackland para estar cerca de la tumba de su hija. Ya entrada en año, en los 70 volvió a la costa este donde vivió hasta los 90 años.

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¿Por qué la Dalia negra?

Según la prensa de la época, Elizabeth Short recibió el apodo de "Dalia Negra" porque los periodistas inventaron que ese apodo se lo habían dado sus amigos en el verano de 1946 en referencia a la película "La Dalia azul" y por su costumbre de vestir de negro. En su vida jamás la llamaron así, dado que su familia y amigos la llamaban "Beth" por lo que fue otro de los tantos inventos de la prensa. 

El número de personas que no conocía a Beth y que aseguró haberla visto durante los días en que estuvo desaparecida es incalculable. Pero cada una de estas llamadas y presentaciones espontáneas fue investigada a pesar de todo según la policía de Los Ángeles, aún sabiendo que había estado retenida por al menos 3 días según la autopsia.

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También la acusaron de ejercer la prostitución

Muchos libros sobre el caso y el género "true crimen" (crímenes verdaderos) surgieron en los años posteriores y varios de ellos sugirieron que Elizabeth Short ejercía la prostitución.

Incluso uno que lo dijo abiertamente, el de John Gilmore (1935-2016) que afirmaba que ella había trabajado en Hollywood Canteen, un lugar de "entretenimiento" para hombres militares que estuvo abierto entre 1942 y 1945, en plena segunda guerra mundial. Si entrabas con uniforme militar, "todo era gratis" y a buen entendedor, pocas palabras. Pero se contradice con los reportes de Beth sólo vivió en Los Ángeles los últimos 6 meses de su vida.

Según otro periodista que recavó información en la época, Larry Harnisch, no había ningún indicio ni pista ni prueba de que Beth fuera prostituta algo que, según él, se originó con una novela de ficción de 1977 de John Gregory Dunne, True Confessiones, que está, en parte, basada en la historia real del crimen.

Otro rumor fuerte que se difundió es que era lesbiana, pero fue desmentido por las declaraciones de sus conocidos, amigos y ocasionales parejas. Incluso un periodista recorrió los bares de la comunidad gay en Los Ángeles pero infructuosamente.

También le atribuyeron "órganos sexuales infantiles" lo que fue desmentido con la autopsia.

La prensa realmente se portó muy mal con Short en un caso que ha sido descrito como "uno de los crímenes más brutales y culturalmente perdurables en la historia de Estados Unidos" (en una nota del periodista Larry Harnisch de enero de 1997), mientras que la revista Time lo enumera como uno de los casos sin resolver más infames del mundo. 

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Así hallaron a Beth. 
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La teoría de Steve Hodel

En 1999, un investigador privado, Steve Hodel, descubrió en un álbum de fotos familiar, específicamente de su padre, la foto de una mujer de piel clara y cabello oscuro. No la conocía pero la reconoció desde un principio como la Dalia Negra. Steve comenzó a investigar el caso y quedó completamente convencido de que el asesino de Elizabeth Short.

Su padre, George Hodel, había vivido en Los Ángeles en la época que ella murió. Muchos testigos afirmaban haberlos visto juntos e incluso una persona los tildó de "amantes".

Cuando hallaron el cuerpo se presumía que el autor del asesinato debía tener amplios conocimientos de medicina. Y su padre era médico y su consultorio se encontraba a dos manzanas del hotel en el que había sido vista por última vez con vida.

La posición en que el cuerpo fue encontrada resultó llamativa y según Steve Hodel se parecía a la fotografía "El minotauro" del autor Man Ray, muy amigo de su padre.

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Un testigo había identificado a un Ford Sedan del 36 pasar por el lugar y su padre tenía un Packard Sedan negro del 36, un auto muy parecido). Su padre había quedado sólo esos días porque Steve, su madre y sus hermanos se habían ido de la ciudad a visitar a un familiar. El tipo de letra de las cartas del asesino a los diarios coincidía y mucho tiempo después, en 2003, tras ponerse en contacto con el policía que llevaba el caso en ese año, tuvo acceso a grabaciones de vigilancia de su padre ya que, efectivamente, lo habían tenido como sospechoso, algo que nunca se hizo público. A pesar de que la mayoría de las pruebas y demás se perdieron en los 50, las cintas estaban y terminó escuchando hablar a su padre de que era consciente de que lo tenían marcado como sospechoso, lo escuchó hablar sobre abortos clandestinos e incluso afirma haberle escuchado decir "la policía sospecha que soy el asesino de la Dalia Negra, pero jamás me atraparán".

Según Steve, a pesar de las pruebas, la policía jamás lo arrestó porque se iban a destapar las mafias de los abortos clandestinos, en los que la policía estaba metida. George Hodel se fue de Estados Unidos en los 50 a Filipinas, donde conoció a su nueva esposa, con la que regresó al país una década después.

Toda la teoría de Hodel completa

La teoría de John A. Cameron

Según John A. Cameron, un detective privado, hace unos años sacudió a la opinión pública en Estados Unidos al afirmar que Edward Wayne Edwards, un asesino condenado por otros crímenes, fue el autor del crimen de la "Dalia Negra".

Se estimó que el asesinato y las torturas ocurrieron en una habitación de hotel. Según Cameron, Edwards describe las heridas de Short en su libro publicado en 1972 y es la víctima número 4 de más de 100 que tuvo Edwards. 

Edwards confesó el asesinato en 2002 en un sitio web llamado Blackdahliasolution.org Admitió tener 13 años y haber estado en Los Ángeles en ese enero.

“En enero de 1947 tenía 13 años. Me encantaban los acertijos y los misterios de asesinatos. Escuché regularmente programas de radio Y quedé shoqueado cuando el 16/1/47, leí, "Encontraron torturada y asesinada a una chica ”, en los titulares matutinos de LA Examiner. El artículo de primera plana decía que la joven estaba desnuda y cortada en la cintura ".

El 8 de enero de 1997, casi en el 50 aniversario de Edwards publicó en un blog lo que sentía cuando tenía 13 años con un alias.

Y el 22 de enero de ese mismo año, Los Angeles Examiner lo puso en su tapa porque era buscado por la policía para interrogarlo, dado que se trataba del joven que con un nombre falso había alquilado la habitación de hotel donde habían estimado se había cometido el crimen. Se lo describió como de Ohio y como que quería sí o sí un cuarto con "bañadera". Edwards se ve en la foto como un joven de 18 años y no un niño de 13. Se habían sacado fotos en una cabina fotográfica unos días antes del crimen.

Cameron vincula a Edwards también como el asesino del Zodiaco, "pionero" en ponerse en contacto con la prensa, como hizo el asesino de la Dalia Negra. 

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La película de 2006

Hay una increíble cantidad de libros sobre el asesinato y el caso. 

También fue fuente de inspiración para películas, series y documentales. 

Muchos siguieron el caso al pie de la letra. Otros inventar historias alrededor, como así también ocurrió en la literatura. 

Pero vamos a recordar una de las últimas películas. La que lleva el nombre de "Dalia negra", que se estrenó en 2006, basada en el libro del mismo nombre, que a la vez intenta contar el caso al pie de la letra. 

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En líneas generales La Dalia Negra no tuvo una buena crítica. De todas maneras, su mayor logro fue una nominación a los Óscar para su director de fotografía, Vilmos Zsigmond.

La película recibió críticas mixtas y negativas. En Rotten Tomatoes, obtuvo un rating de 32% y el calificativo de "Podrida".

La actriz canadiense Mia Kirshner, en ese entonces de 31 años, interpretó a Elizabeth. 

La película también contó con las actuaciones de Scarlett Johansson, Josh Hartnett, Hilary Swank y Aaron Eckhart, entre otros.  

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