El paro de los empleados judiciales va por el día 24 y el malestar que genera en los mendocinos es notable. Los principales afectados son quienes tienen una denuncia para hacer y al llegar a la oficina fiscal se encuentran con que no los van a atender o una espera que les demandará varias horas.La gravedad de la situación depende de cada oficina. En el caso de la 1, la 2 y la 13 de Capital funcionan con una guardia mínima –por lo general trabajan 10 auxiliares por turno y ahora hay uno solo- pero se atiende a todo el que llega. “El problema es que entran causas graves y hay gente que tiene que esperar cinco horas para hacer una denuncia de un robo menor”, explicaron desde la 13, ubicada en la Cuarta sección.En la 1 este mediodía había una decena de personas esperando para ser atendidas y allí la demora era de unas dos horas. Varios de los allí presentes se mostraron más molestos con el Gobierno Provincial [/contenidos/2010/04/23/Los-judiciales-votaron-seguir-con-el-paro-y-el-Gobierno-prometió-"máxima-dureza"-si-no-vuelven-a-trabajar-0018.html]por no solucionar el conflicto con los judiciales. (Ver testimonios).En la oficina 9, de Guaymallén, sólo se atienden casos graves. “No se entregan constancias de nada, pero los días se han declarado inhábiles así que a la gente le explicamos que las aseguradoras, en caso de accidente de auto o robo de algo asegurado, no pueden desconocerle el paro”, dijeron desde esa dependencia judicial.Allí, una de las ayudantes del fiscal reconoció que ya hay unas 300 causas retrasadas. Por día en esa oficina se radican entre 60 y 100 denuncias, pero desde que arrancó el paro atienden entre tres y cinco. Los empleados sufrieron la ira que el paro le generó a un ciudadano que, al no poder asentar una denuncia, y optó por golpearse varias veces la cabeza contra una pared de la comisaría generando un importante hueco.En horas de la mañana por ese mostrador también pasó una señora peruana que quería denunciar el robo de una cartera antes de volver a su país, pero le pidieron que “escuche la radio y venga cuando digan que terminó el paro”.Algo similar le pasó a Viviana Ugarte, de 40 años, que fue por segunda vez en una semana a denunciar un choque que sufrió el 20 de abril, pero en esa repartición tratan de que la gente estire al máximo los días que su compañía seguro o la dirección de Tránsito les da para asentar el hecho, a la espera de que se levante el paro y todo vuelva a la normalidad.


