"Quiero que mi sobrina Giuliana sea la Reina", dijo sonriente Sandra Sánchez, la primera mendocina que emitió su voto para participar en la elección de la soberana nacional.Detrás de ella, otras 299 personas elegidas por sorteo hacían fila, de manera desordenada, para hacer lo mismo.Con el sistema electrónico, el Gobierno pretendió ordenar y hacer más transparente el acto, a diferencia del año pasado.Para ello se apeló a una innovación, ya que las candidatas aparecían en una pantalla táctil con foto, nombre y departamento. Y el sistema emitía en forma inmediata una constancia escrita, que el mismo votante metía en una urna celosamente vigilada por un escribano. Pero al haber tantas demoras, los participantes opinaron que el sistema debe seguir siendo perfeccionado.Deberá ser así, porque al ver las demoras, 85 sorteados decidieron volver a sus butacas.Fuente: Diario UNO de Mendoza

