Diario Uno Mendoza

Vendimia 2014: una fiesta donde el vino homenajea al Libertador

Por UNO

Por Laura Zuliánzulian.laura@diariouno.net.ar

Una sucesión de efectos, cuadros y recursos que exaltan las emociones en una búsqueda de alcanzar a los distintos sentidos es Sinfonía iluminada de gloria, el Acto Central de la Fiesta Nacional de la Vendimia, cuyo director, Alejandro Grigor, apostó por poner como hilo conductor a la música y a lo patriótico y sanmartiniano, que pintó de color azul todo el espectáculo.

A lo largo de la hora y veinte minutos que duró el espectáculo, los más de 30.000 espectadores –los del Frank Romero Day y los de los cerros– pudieron ver un impactante despliegue de todo tipo de recursos lumínicos y sonoros.

Mapping, pantallas LED, teatro de sombras, videos alusivos a lo que sucedía y que complementaron la labor de los artistas sobre el escenario, más la orquesta de música que tocó el 100% en vivo, sintetizaron los recursos del show.

Los 200 años de la llegada de San Martín a Mendoza fue uno de los puntos fuertes del espectáculo, al igual que el centenario del Cerro de la Gloria. También la música, que estuvo representada como una mujer en off que es la que ve y cuenta lo que sucede y realiza la introducción a cada cuadro.

Aunque la fiesta tuvo su espíritu en lo sanmartiniano, no dejó de lado lo estrictamente vendimial.

“Me encontré con hombres y mujeres y su trabajo de marzo a marzo”, contó la narradora e introdujo la llegada de las hileras representadas por artistas junto con el agua que se hizo presente en personajes con sus cuerpos pintados que se metían en la fuente.

Luego sonó la Cueca de la viña nueva y con ella la exaltación de lo mendocino. A la par se proyectaron imágenes antiguas, de bailes entre viñedos. Fue en una pantalla LED ubicada al fondo del escenario, que representaba una gran corona.

Las tradiciones que son parte de la provincia de la mano de los inmigrantes dijeron presente mediante un cuadro alegre, con alusión a Francia desde una pantalla, a Italia desde las tarantelas y a España desde las figuras del Quijote y Sancho Panza.

La cosecha tiene ahora su espacio. La orquesta tocó en esta instancia un tema único en su espíritu vendimial: Póngale por las hileras.

Y esto dio el pie a otro ícono de la mendocinidad, la Virgen de la Carrodilla. La imagen de la patrona de los viñedos estuvo representada por una clásica imagen de yeso sobre un carruaje mientras se escuchaba su tema, cantado casi a cappella al mismo tiempo en que los bailarines le entregaban como ofrenda los canastos con uva.

Más tarde fue el tiempo de la industria, en el que dos muñecos gigantes blancos, iluminados con puntos de luces recorrieron todo el escenario.

“Bailemos con las notas que acarician un teclado, flotemos sobre ríos rojos”, continuó la narradora y dio paso al tango que simbolizó el vino ya elaborado. Fue el cuadro en el que el bailarín invitado a la fiesta, Hernán Piquín, se lució con un solo de tango.

El regreso de San MartínEl cierre del espectáculo fue uno de los cuadros de mayor impacto. En todo momento estuvo teñido de azul: desde los bailarines hasta las luces, todo se movió en este color.

En la escena estuvieron presentes, todos a la vez, los granaderos, el pericón, la Bandera y el sol. Apareció un San Martín que volvía de su hazaña libertadora. En este punto, la música sonó fuerte, emotiva, exultante.

“Mendocinos todos de pie, sí de pie. Hay 200 años de historia latente. Esa luz es él, esa luz que lleva Mendoza en su alma. Hoy lo recordamos y enciende nuestros corazones. Es nuestro hombre de gloria, es nuestro ejemplo siempre”, dice la voz en off refiriéndose al general.

Sonó el Himno a San Martín y aumentó aún más la emoción. Los granaderos se distribuyeron en las escaleras del escenario e ingresó al cuadro un general interpretado por el actor mendocino Tino Neglia. En el fondo, una gran Bandera de Mendoza colgó desde el cielo. Todo esto compuso el cuadro final.

“¿Juraís defender esta bandera con el honor como yo?”, preguntó San Martín a los presentes, y un contundente “sí, juro” que dio lugar al “viva la patria”, cerraron una Vendimia que interpeló todo el tiempo los sentidos, las emociones y el impacto.

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