Imaginá ir al trabajo acompañado por tu mascota, descansar de la jornada laboral jugando al ping pong o al metegol, trabajar con una notebook sentado en un puff y tener un sector de snacks y heladeras libre y gratuito.
Pensarás que es imposible, que nunca se podrá implementar. Sin embargo, todo esto ocurre en la empresa Eventbrite, ubicada Godoy Cruz, donde tienen una política de trabajo descontracturada, que logra incluso mejorar la productividad de los empleados.
"La intención es relajar un poco ante tanta intensidad que tiene la industria del software. Acá el trabajador se autoregula, y los pares también se regulan", explicó Juan Pablo Cerva Fris, responsable de Recursos Humanos de la firma, que además permite el manejo de horarios flexibles.
Al entrar al edificio (un viejo depósito de materiales eléctricos reacondicionado), se siente un clima de trabajo diferente al habitual. En la planta baja están las salas de reuniones, todas ellas vidriadas para que se vea desde adentro y desde afuera, además del comedor, denominado también "oficina espontánea" por las reuniones que surgen allí.
A ese espacio se le suma un sector de recreación, donde hay una mesa de ping pong y un metegol para que los empleados jueguen y, del otro lado, una sala abierta con sillones individuales para que los que necesiten realizar videollamadas o teleconferencias.
Arriba, en el primer piso está el llamado espacio de trabajo único, donde no se aprecia ningún tipo de división para trabajar. "Para nosotros el tema de la jerarquía es poco o nada relevante, más allá de que todos tenemos nuestro cargo o función para claridad e identificación", dijo Cerva Fris.
Allí arriba trabajan los sectores de ingeniería, atención al cliente, marketing, diseño, recursos humanos, tecnología y administración de finanzas. Lo único estructurado es que cada uno tiene una computadora asignada.
Qué hace la compañía
Eventbrite en Mendoza nació en 2008 pero bajo el nombre de Eventioz, una plataforma que permitía organizar un evento de manera gratuita. Eso iba desde un asado o partido de fútbol con amigos, con invitación a confirmar, hasta un evento para muchas personas.
Por ese segundo aspecto surge la plataforma paga, que tiene servicios adicionales como por ejemplo: organización del mapa del lugar, tickets con diferentes tipos de categorías, promociones y descuentos, los controles de acceso, la tecnología para que sea electrónico y no por boletería.
"Armamos la infraestructura para que el evento le sirva tanto al productor como al artista o al que tiene la responsabilidad del evento y al participante también. En 2013 fuimos adquiridos por Eventbrite, que tiene sede en San Francisco", dijo el responsable de Recursos Humanos.
Tan global es la empresa (tiene sedes en San Pablo y Reino Unido), que en las oficinas ubicadas en Godoy Cruz hay actualmente trabajando personas de Colombia, México, Bolivia, dos de Rusia, un estadounidense y un canadiense.
En qué se basa
La política de Eventbrite no tiene un nombre puntual, pero apunta al involucramiento de los empleados en diferentes niveles.
Hay un concepto principal y es el de la apertura, que está ligado al diálogo entre los distintos equipos, compartir ideas y reuniones. Eso va de la mano con el respeto por el estilo de trabajo de cada uno.
Por último, la posibilidad de que cada uno pueda desarrollar su carrera mediante capacitaciones y cursos permanentes, con la posibilidad de realizar viajes de trabajo.
Distinto de lo que se puede suponer, estas libertades no producen una baja en el rendimiento de los empleados sino que lo aumenta.
"A la productividad la controlamos de dos maneras, principalmente con la presión que el equipo ejerce sobre cada miembro, y con objetivos exigentes que pregonan la concreción de ciertos logros, que no pueden conseguirse si no se cumple con un mínimo de horas de trabajo", explicó Cerva Fris.
En ese sentido, aseguró que hay una coincidencia de filosofía con Evenbrite que hizo que la fusión fuera espontánea y poco traumática.
"De hecho no nos conocíamos en un principio y hubo mucha coincidencia. La única mínima diferencia es que en San Francisco hay una sala de reuniones denominada de directorio, a la que ingresa sólo el management de la organización".
Trabajar con mascotas
Desde que la empresa empezó a operar les permitió a los empleados llevar mascotas al trabajo.
"El principal criterio es que ninguna mascota interfiera en el trabajo de otra persona, es decir, mientras no moleste, y eso se controla de dos formas. Primero la mayoría de las mascotas elige estar cerca de su dueño y en el caso de las más grandes por ahí están atados o permanecen en el patio un rato más que los otros", continuó.
En la actualidad solamente hay perros, pero antes de mudarse al edificio actual (hace 10 meses), cuando las oficinas estaban en Dorrego, hubo tortugas, conejos y hasta aves.



