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Tiene 4 años y lleva los pies descalzos. Pisa el barro y sonríe. Camina entre los escombros. Que la mitad de su casa se haya derrumbado y que la otra mitad esté a una gota de caerse no le modifica mucho la realidad. Ha crecido entre carencias y todo parece un juego, y así será hasta que se dé cuenta de que hay muchos a quienes la lluvia sólo les modifica el paisaje pero no les moja el colchón ni les embarra los pies.
La lluvia azotó de nuevo a la región y el Este mendocino volvió a ser una de las áreas más afectadas de la provincia. “Hubo unas 2.000 denuncias por las lluvias de la semana pasada y ahora se sumaron otras 1.000”, contó Valeria Coria, de Desarrollo Humano de la Comuna de San Martín. Nueve equipos están trabajando intensamente para tratar de dar algún tipo de solución, pero la magnitud del fenómeno los ha sobrepasado. Hay muchas familias que se han tenido que mudar a la casa de algún familiar o vecino y otras pocas fueron refugiadas por la Comuna en el Centro Integrador Comunitario (CIC) de Tres Porteñas y en alguna iglesia evangélica. Vivir en emergencia Claudia Herrero (28) vive en el barrio Venier. El temporal de la semana pasada le redujo su casa a la mitad por el derrumbe de una pieza. El de ahora está a un paso de tirar el resto y ya es un riesgo estar allí. Tiene cuatro hijos y un embarazo de ocho meses. Uno de ellos es el que camina descalzo y feliz en el barro. Claudia es una de los 14 hijas de Juan Carlos Herrero, dos de las cuales son ahijadas presidenciales que nacieron y fueron bautizadas en la gestión de Carlos Menem. “Jamás tuve un solo beneficio por eso”, cuenta Gladys (22), una de ellas. Ahora están viviendo en emergencia como cualquier otro. Una situación similar es la de Pamela García (21 años, con dos hijos de 1 y 2 años), quien vive enfrente. Su casa, pegada a las vías del tren, también se está derrumbando por etapas. Ahora se refugia en la casa de una vecina. En esa vivienda hay filtraciones, pero tienen la ventaja de que es una de las que fueron beneficiadas con las 1.400 ampliaciones que se efectuaron en San Martín con el plan nacional Mejor Vivir y que hizo que este municipio fuera el que más obras de ese tipo realizara del país. La Comuna gestiona ahora soluciones de urgencia para los casos más graves. Ya está prácticamente definido que se montarán módulos habitacionales prefabricados de tres por cuatro metros. Entre tanto, los damnificados pueden solicitar en la ANSES el refuerzo de sus beneficios sociales. La lluvia sólo subrayó carencias que ya existían en San Martín y en toda Mendoza. El barro hizo que se vieran los pies descalzos.


