Una familia con dos chicos debe pensar en unos $2.000 por mes para que sus hijos aprendan inglés o hagan deportes. La sobrecarga de ocupaciones no es aconsejable y por ello es que se recomienda reservar un día para “hacer nada”.

Sumarles tareas a los niños en Mendoza es costoso y delicado

Por UNO

Por Carina Luz Pé[email protected]

Un curso regular para aprender inglés, una clase de danza o algún deporte para practicar al menos dos veces por semana y jugar los partidos los domingos requieren de unos $400 por niño al comenzar el año de actividades extracurriculares, entre la inscripción y la primera cuota. Y sumar los libros, los implementos adecuados para fútbol o de baile contemporáneo puede sumar $500 más. Es decir que no es exagerado pensar que una familia tipo con dos hijos requiere al menos de $2.000 para colocar a los chicos en la práctica artística o atlética. De ahí que los espacios deportivos municipales cada vez tengan más inscriptos y los clubes con cuotas accesibles a esta altura ya no reciban nuevos socios.

Pero la inversión monetaria que implica completar la formación integral de un chico porque la escuela no ofrece alternativas, o simplemente la necesidad de tenerlos en un lugar seguro hasta terminar la jornada laboral no es lo único. También se pone en juego el tiempo de ocio tanto para lo niños como para los papás, lo que puede traer problemas a la familia al debilitar sus vínculos, según la opinión experta de psicopedagogos.

“Es un tema difícil: la escuela no manda tarea a casa, crece la inseguridad en los espacios que antes eran ocupados naturalmente, como plazas, y hay una necesidad de darles a los niños otras herramientas formativas. Entonces los chicos están llenos de actividades sin tiempo libre para el ocio y son chicos totalmente agotados, por lo que hay varias aspectos para tener en claro. Un hobby o el idioma es algo secundario, lo que sí es obligatorio es la escuela. Esto quiere decir que hay que jerarquizar y darle más importancia al colegio”, indica la psicopedagoga Nancy Caballero.

También aconseja que los papás tengan en cuenta que cada actividad les llevará tiempo para transportar a los niños a cada una de esos momentos extraescolares, “por lo que es indispensable que si hay dos o tres chicos, traten de no exigirse al tener que manejar entre extremos de la ciudad para cumplir con todo, porque estos papás terminan muy cansados, enojados y al final el vínculo con el hijo empieza a ser afectado. Por eso, siempre hay que dejarse un lugar, un día para hacer nada, para compartir un desayuno tranquilos, para jugar en la cama o ver la tele juntos, disfrutar el uno con el otro”, completa la especialista.

Patricia Fontana, miembro del Consejo Deontólogico de Psicopedagogos de Mendoza, explica el valor de escuchar a los chicos, de indagar en sus verdaderos gustos, darse el tiempo para explorar de qué se trata el deporte o teatro antes de tomar la decisión de inscribirlos, de comprar el equipo, etcétera.

“Todo en su justa medida es lo más saludable. Si al niño lo sobrecargo de cosas para hacer no sólo estará estresado: tendrá problemas para dormir, para alimentarse, no rendirá lo mismo en el colegio, se enfermará más seguido. También depende mucho del tipo de niño del que estemos hablando. Hay algunos muy activos a los que hacer varias cosas les viene bien pero también los puede volcar hacia una hiperactividad no tan sana. Todo depende de la edad de la que estemos hablando. Un niño a los 3 años ya puede ir a clases de inglés, y eso no siempre es lo mejor. Ahora, si un chico adolescente hace un deporte, eso es mucho mejor que esté horas en la computadora. Dialogar, dar espacio para el juego entre pares, que es muy recreativo, respetar las etapas del chico son las cosas importantes a tener en cuenta”, indica Fontana.

Para elegir según el carácter y los gustos

Los niños no poseen el mismo carácter, gustos e ilusiones. Sin embargo, las actividades extraescolares pueden ayudarlos a que superen algunos problemas que se van presentando o anteriores.

Por ejemplo, si un niño tiene problemas para relacionarse, hay que animarlos a que practique actividades de grupo o juegos en equipo como básquetbol, hándbol, fútbol o vóleibol.

Para los niños más nerviosos, una actividad que los obligue a dominarse sería más aconsejable. A ellos hay que motivarlos para que hagan yudo, natación, ajedrez, etcétera.

Si el chico es algo perezoso, lo ideal es elegirle actividades más solitarias como el tenis, el patinaje, la pintura, o incentivarlos a tocar algún instrumento musical.

Si el niño es tímido, el teatro, así como el ballet y los coros, le servirán de mucha ayuda.

Lo mejor para cada edad

Sugerencias

La página educativa Guía Infantil aconseja actividades teniendo en cuenta el desarrollo psicomotor.

A los 4 años: dibujo, natación, danza, juegos de psicomotricidad.

A los 5 años: fútbol, básquet, gimnasia. A los 6 años:  pintura, patín,instrumentos musicales.

A partir de los 7 años: teatro, ajedrez, vóleibol, balonmano.

Desarrollo capacita a docentes en “Género y trata de personas”

El Ministerio de Desarrollo organiza el curso de capacitación  en “Género y trata de personas” para docentes. Inscripciones en http://www.social.mendoza.gov.ar/capacitaciones/login/ index.php). La duración es de 2 meses y medio. Cupos limitados.

300 jóvenes de luján participan en el programa Jóvenes Más y Mejor Trabajo. Ese grupo pasará a ser parte del programa nacional Progresar. Por ello habrá hoy una reunión informativa desde las 11 en la Oficina de Empleo de la Municipalidad de Luján. Para consultas los interesados pueden comunicarse al 4983751.