La adhesión de los empleados judiciales a la huelga estatal comenzó ayer a las 23 con el cambio de turnos y continuará hasta las 23 de hoy.
“Es una medida extrema ante la decisión del Gobierno de dilatar las paritarias y hacer propuestas muy por debajo de los niveles inflacionarios. Estimamos que el nivel de acatamiento va a ser alto”, anticipó el líder los judiciales, Carlos Ordóñez.
Si bien el servicio se resentirá y será notorio si la mayoría de los trabajadores se suma a la protesta, “el derecho y el servicio de justicia está respaldado porque los magistrados no paran”, aclaró el gremialista. “Ellos pueden hacer las funciones para que nadie quede sin derecho de justicia”, añadió Ordóñez, mientras aclaró: “A diferencia de la salud, la Justicia desde lo estrictamente legal no está catalogada como servicio esencial, entonces no hay obligación de los gremios de dejar guardias mínimas”. Ordóñez señaló que a nivel nacional los judiciales ya definieron criterios para plantear en paritarias: que todo aumento que se otorgue vaya al sueldo básico, que el incremento contemple la depreciación del salario del 2013 y la inflación estimada a diciembre del 2014, y que la negociación sea semestral. “También venimos reclamando un régimen horario único para el Poder Judicial, de seis horas”, concluyó el líder gremial.


