El fenómeno migratorio que experimenta España, uno de los países más afectados por la crisis en la Eurozona, ha ganado espacio en los medios de comunicación en los últimos días. El motivo principal es lo que los españoles llaman “paro” y que por estas pampas es más conocido como desempleo, con una tasa que afecta al 25% de la población activa.
Autoridades del consulado ibérico en Mendoza dicen que a fin de año apenas 70 personas habrán regresado bajo el régimen de retorno voluntario. Será la cifra más baja de los últimos cuatro años.
Solamente 34 mendocinos pidieron volver de España a pesar de la crisis en ese país
Este panorama lleva a indagar sobre lo que ocurre con los mendocinos que tiempo atrás decidieron partir hacia la península ibérica en busca de un mejor porvenir y que ahora emprenden el regreso, principalmente motivados por el sombrío panorama que dejó el inicio de la década en Argentina.
Los datos que surgen desde el Consulado de España en Mendoza no dejan de llamar la atención: en lo que va de este año, fueron sólo 34 los mendocinos que tramitaron el retorno voluntario en la casa española para poder regresar. El trámite es una suerte de subsidio para poder regresar al país de origen.
Para Manuel Fairén Sanz, cónsul general de España en Mendoza, el fenómeno se debe a lo difícil que resulta tomar una decisión definitiva. “Las distancias son grandes y muchas personas tienen familia. De modo que la gente se lo piensa mucho antes de tomar el equipaje y de un día a otro regresar a Mendoza. Somos países hermanos, pero separados por grandes distancias”, evaluó Fairén Sanz.
Las estadísticas reflejan sólo en parte la realidad, porque el relevamiento se hace sobre las personas que toman contacto con el consulado de la calle Agustín Álvarez para iniciar el trámite de retorno voluntario.
La cifra no incluye a quienes poseen la doble nacionalidad, ya que pueden migrar libremente, sin reportarse al consulado. Lo mismo ocurre con aquellos que se encuentran en una situación de irregularidad respecto a la documentación, de los que la casa española no tiene registros oficiales.
Lo llamativo del caso es que para cuando termine el año serán cerca de 70 los mendocinos que hayan tramitado el retorno voluntario en el consulado español, 22 menos que en 2011 y 58 menos que en 2009, según los datos que se manejan en nuestra provincia, donde la estadística parece ir a contramano de la realidad. De hecho, desde 2009 la cantidad de trámites ha caído notablemente.
Sobre el éxodo español
No fueron pocos los medios que consignaron que los españoles están eligiendo a nuestro país como destino laboral. Consultado por este fenómeno, el cónsul ibérico en Mendoza niega que la llegada sea masiva. “Sabemos que son cerca de 40.000 los españoles que se fueron del país desde que se agudizó la crisis, en 2008. Pero la mayoría de ellos son jóvenes profesionales que siguen eligiendo Europa como ámbito laboral. A pesar de la crisis de la Eurozona, hay países como Bélgica o Suiza cuyas economías siguen creciendo y esos son los destinos elegidos”, explicó Fairén Sanz.
De hecho, la casa española en Mendoza no ha recibido consultas concretas de españoles que quieran radicarse en la provincia para establecerse laboralmente. “Al menos aquí, las consultas que recibimos no van más allá de las habituales, es decir, aquellas relacionadas a la información turística y otros trámites menores”, aseguró el cónsul general español.